Compartir Enlace copiado Foto:EL TIEMPO, juanfotosadnContenidoAnálisis Exclusivo suscriptores Conflicto y NarcotráficoLa caída del Hércules en Putumayo que reaviva debate sobre estado de las Fuerzas MilitaresEl choque entre el Gobierno y la cúpula militar por el accidente que dejó 69 fallecidos reactivó un debate sobre operatividad de las tropas.Jesús Antonio BlanquicetComunicador Social y periodista de la Universidad Monteávila, Caracas, Venezuela.28 de marzo 2026, 10:30 P.M. Actualizado:28.03.2026 22:30Compartir Enlace copiado "Sabemos pelear, señor Presidente. Hoy, con el 46 % de capacidad que tenemos, estamos cumpliendo con la misión institucional”. Esa no fue una frase cualquiera, fue la respuesta que le dio el comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo López Barreto, al primer mandatario, Gustavo Petro, en medio del consejo de ministros del martes en el que se abordó el estado actual de la Fuerza Pública y en el que el jefe de Estado cuestionó el desempeño de las tropas. La mayor Natalia Rojas fue la única mujer fallecida en el accidente aéreo de Puerto Leguízamo, Putumayo.Foto:Ministerio de DefensaLa frase se convirtió en la línea que marcó la reunión ministerial junto a la cúpula militar, cuando el país todavía estaba conmocionado por la tragedia del Hércules C-130 en Puerto Leguízamo, Putumayo. Lo que estaba en juego ya no era solo la explicación de un accidente aéreo con 69 uniformados muertos y 57 heridos, sino que era la radiografía de una estructura militar que, según reconocen mandos, exoficiales y expertos, viene operando por debajo de su capacidad, mientras que los grupos armados se fortalecen y consolidan control territorial.El accidente, que enluta al país, abrió así una discusión que durante años se ha movido entre informes técnicos, alertas reservadas y reclamos internos por falta de recursos. La caída del avión militar abrió un abanico de preguntas sobre la seguridad de la aviación del Estado, el mantenimiento de equipos, la rotación de personal y cómo esos escenarios terminan impactando la capacidad de reacción en los territorios donde las Fuerzas Militares y la Policía sostienen la presión contra disidencias, Eln, ‘Ejército Gaitanista de Colombia’ y otras estructuras ilegales.Accidente del Hércules de la FAC en Putumayo: así avanzan la entregas de los cuerpos y la atención de los heridosFoto:EL TIEMPO, juanfotosadnContenidoUn tinte políticoA tres meses y días de terminar sus cuatro años de mandato, y en medio de la tragedia de las familias, el presidente Petro dirigió trinos e intervenciones para tratar de responsabilizar al pasado gobierno por el accidente, el de más víctimas para la aviación militar en décadas. Así, calificó de “chatarra” un avión que, con el adecuado mantenimiento, habría podido volar al menos una década más y cuyos pares siguen operando a diario en los Estados Unidos, el mayor socio militar de Colombia que donó el aparato en 2021.Petro primero cuestionó al gobierno Duque por “comprar” el Hércules y, después, por haberlo recibido en donación, a pesar de que su gobierno siguió usando la nave en estos cuatro años. Después, utilizó términos sacados de la contabilidad para tratar de demostrar que la nave no podía estar volando, a pesar de que los generales de la Fuerza Aérea le aseguraron que, con el mantenimiento de regla, un avión puede usarse por décadas.En cuestión de minutos, la discusión técnica quedó atravesada por una intención política dirigida a salvar responsabilidades. El comandante de la FAC, general Carlos Fernando Silva Rueda, contradijo al jefe de Estado y le explicó que la aeronave podía volar durante “40 años más” en condiciones óptimas y que era necesario esperar a la investigación técnica antes de aventurar hipótesis del accidente. La imagen del general que se atrevió a corregir a su comandante en jefe fue una de las más vistas por los colombianos esta semana. Velatón en Bogotá honra a 69 militares fallecidos en accidente aéreo en PutumayoFoto:Néstor Gómez / EL TIEMPO.Más allá de ese escenario, la tragedia de Puerto Leguízamo terminó por desnudar la realidad de las Fuerzas que vienen trabajando con limitaciones acumuladas en personal, equipos, mantenimiento, doctrina, entrenamiento e infraestructura. Y cuando esas limitaciones se juntan, sostuvo un general en retiro, “la capacidad para sostener operaciones simultáneas, moverse con rapidez y mantener presencia en zonas de presión criminal empieza a hacer agua”.En ese mismo consejo, el general López Barreto señaló que la situación podrá revertirse si se echa a andar un Conpes de 13 billones de pesos, distribuido entre las diferentes fuerzas. “Señor Presidente, con este Conpes, si se logra hacer y tener en cuenta el propósito que tenemos, subiríamos a una capacidad del 62 %”, afirmó. Sectores de seguridad advierten desde hace años sobre el deterioro de la capacidad militar. No solo aeronaves: también fusiles, vehículos, sistemas de comunicación, repuestos y plataformas. A eso se suma una brecha entre la estructura diseñada y la que realmente opera en terreno.Cada unidad se organiza bajo una Tabla de Organización y Equipamiento (TOE), que define su capacidad ideal. En la práctica, esa estructura se reduce por retiros, traslados, descansos y desgaste del personal. “Lo ideal es estar al 100 %. Pero cuando se supera el 60 %, uno se da por bien servido”, dijo un oficial retirado.Policía despliega más de 34 mil uniformados por la temporada de Semana Santa El general Carlos Silva, comandante de la FACFoto:CortesíaLa rotación de personal agrava el panorama. Los ciclos de incorporación y salida generan vacíos temporales, mientras oficiales y suboficiales se retiran tras años de servicio. A eso se suma la salida de 79 generales y almirantes desde 2022, lo que también impacta la estructura de mando.En escenarios de conflicto irregular, donde el control territorial depende de reacción, inteligencia y movilidad, esas limitaciones tienen efectos directos. “En ese vacío se mueven con ventaja las economías ilegales”, advirtió otra fuente castrense. Para el experto Luis Eduardo Saavedra, el debate debe ir más allá del accidente. “Hoy no está en discusión únicamente la causa de un accidente, sino la solidez del sistema que sostiene las capacidades militares del país”. En aviación, explicó, la capacidad no se mide solo por tener aeronaves, sino por su disponibilidad, mantenimiento y operación efectiva.Esa diferencia entre inventario y capacidad efectiva marca el centro de la discusión. Durante años, la fortaleza militar se ha medido por el número de equipos o pie de fuerza. Pero la pregunta clave es cuántos de esos medios están realmente disponibles para operar.Medicina Legal inicia el abordaje forense de los 6 cuerpos recuperados tras el bombardeo al campamento de ‘Mordisco’ en Vaupés Heridos militares del accidente aéreo en Putumayo llegando a Bogotá.Foto:Ministerio de DefensaDuván Castañeda García, consultor en seguridad, explicó que la medición se hace bajo el modelo Dompi: doctrina, organización, material, personal e infraestructura. La cifra del 45 % corresponde a una lectura estratégica, pero la capacidad operativa también depende de la cohesión de las unidades y los recursos disponibles en terreno. “Una fuerza puede obtener resultados y, aun así, operar con limitaciones”, señaló. El problema no es solo el presente, sino la sostenibilidad de ese esfuerzo en el tiempo sin una recuperación estructural.La tragedia también evidenció malestar en sectores militares por el manejo político del episodio. Fuentes consultadas consideran que el presidente utilizó el accidente para reforzar su narrativa sobre el abandono heredado, sin asumir el peso de la gestión actual en el deterioro de capacidades.Para la analista Melisa Franco, la cifra del 45 % “no puede ser entendida como una medición técnica estandarizada, sino como un indicador político que busca evidenciar una problemática real: el deterioro del alistamiento operacional y las limitaciones estructurales en sostenimiento y modernización”, y sostuvo que el caso del Hércules no debe interpretarse como un evento aislado, sino como un síntoma de una estructura reducida durante décadas que no ha mantenido el ritmo de las necesidades estratégicas del país. Avión C-130H Hércules de la Fuerza Aérea se accidentó en el PutumayoFoto:SuministradaEl árbol y las otras hipótesisEl análisis para determinar la caída del avión Hércules C-130 en Putumayo comenzó a nutrirse de los primeros elementos técnicos recogidos en la escena del accidente, además de una serie de testimonios y videos, entre ellos uno que hoy se ha convertido en pieza clave dentro de la investigación. A partir de ese material, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, ha reiterado que, en principio, no hay indicios de fallas previas en las condiciones de operación.“La tripulación estaba entrenada, estaba cualificada, la pista se podía operar de ahí, con las condiciones meteorológicas, atmosféricas, topográficas permitían hacer ese tipo de despegue con las condiciones que tenía a bordo esa aeronave”, sostuvo en uno de sus pronunciamientos. El registro audiovisual que ha llevado a centrar la atención ocurrió segundos posteriores al despegue. Según explicó el ministro, el análisis preliminar muestra un posible contacto entre el ala izquierda y la vegetación cercana a la pista.Tras ese roce, el video deja ver un cambio progresivo en el sonido de los motores. “Se alcanza a escuchar cómo los motores se van apagando”, indicó un experto al referirse a la secuencia, que ha sido revisada como parte de los elementos preliminares. Avión Hércules de la FAC estrellado en PutumayoFoto:EL TIEMPO, juanfotosadnMientras avanzan los análisis, desde el Gobierno se ha hecho un llamado a evitar interpretaciones anticipadas. Sin embargo, en paralelo a la investigación oficial, han empezado a circular hipótesis entre expertos y oficiales retirados de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. Entre los factores mencionados aparecen el sobrepeso de la aeronave, una posible falla en los motores y el factor humano, todos en evaluación y sin confirmación hasta ahora.El peso ha sido uno de los puntos que más preguntas ha generado. De acuerdo con manuales técnicos del C-130, este tipo de aeronave puede transportar entre 90 y 110 militares. A ese elemento se suman los testimonios recogidos tras el accidente.El alcalde de Puerto Leguízamo, Luis Emilio Bustos, mencionó el posible sobrepeso como una de las variables a revisar. En la misma línea, el soldado sobreviviente Mauro Peñaranda afirmó que en el vuelo viajaban “más de 100 hombres”, lo que, según su percepción, generaba una sensación de carga elevada durante el trayecto. La información coincide con la entregada por varios de los sobrevivientes de la tragedia.redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia:Más de 10.000 colombianos han sido reclutados en el exterior como mercenarios y en empresas de seguridad: ONU Conforme a los criterios de MÁS INFORMACIÓN Unirme al canal de WhatsApp de noticias EL TIEMPO