Sigue la polémica alrededor de un supuesto abuso a menores de edad al norte de Bogotá, en un apartamento, que la misma comunidad denunció tras un video viral en redes sociales, caso que ha tenido en las últimas horas un giro radical.
Los dictámenes médicos oficiales y el relato del propio menor de 7 años ante los peritos forenses arrojan una versión completamente diferente a la denuncia inicial que encendió las alarmas en el sector de Usaquén.
El origen de la denuncia y la captura
Tras la captura de Grant Gail, un ciudadano estadounidense proveniente de Texas señalado de presunto abuso sexual contra un menor de edad, los dictámenes de las autoridades competentes y las declaraciones del propio niño involucrado sugieren que los hechos no correspondieron a una agresión.
La alarma se encendió el domingo 14 de junio en un apartamento del edificio Niido, ubicado en la calle 106A con carrera 19, en el barrio Chicó Navarra. Vecinos del sector grabaron videos desde el exterior al observar una situación en el balcón que consideraron sospechosa, lo que motivó la rápida presencia de la Policía de Infancia y Adolescencia, la Fiscalía General de la Nación, la Procuraduría y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf).
Las pruebas que cambiarían el rumbo del caso
Autoridades y hasta el presidente Petro han dicho que las pruebas recaudadas descartarían un eventual abuso de los menores en mención. Los exámenes médicos forenses no habrían encontrado evidencia de agresión sexual, y el testimonio del niño de 7 años, recogido por peritos especializados, no coincide con la versión de la denuncia inicial.