Con un índice de congestión judicial que roza el 50 %, según cifras de la Corporación Excelencia en la Justicia, una relación fracturada con las altas cortes y tensiones en la cooperación judicial con Estados Unidos por las gabelas de la ‘paz total’, el aumento de los narcocultivos y el freno a las extradiciones, el Ministerio de Justicia tendrá retos urgentes durante el próximo cuatrienio.
La independencia judicial y el presupuesto, primeros temas en agenda
La independencia judicial, el presupuesto de la Rama Judicial y la reactivación de las extradiciones que ya cuentan con concepto favorable de la Corte Suprema de Justicia fueron algunos de los temas que abordó el presidente electo, Abelardo de la Espriella, con los presidentes de las altas cortes durante su visita informal al Palacio de Justicia, el primer acto que cumplió tras recibir la credencial del CNE como mandatario.
Esos asuntos, según distintas voces del aparato judicial, deberían ocupar los primeros renglones de la hoja de ruta del nuevo Gobierno, junto con la atención a la crisis del sistema penitenciario, una de las principales banderas de campaña de De la Espriella.
Expertos piden eficiencia y articulación contra la corrupción
Para el exprocurador Carlos Arrieta, el próximo gobierno debe concentrar sus esfuerzos en combatir con mayor contundencia la corrupción, la delincuencia común y el narcotráfico. En su concepto, más que una nueva reforma a la justicia, el país necesita una justicia más eficiente y mejor articulada.
Arrieta planteó fortalecer el trabajo conjunto entre la Fiscalía y la Procuraduría, hacer ajustes a algunos códigos y agilizar los procedimientos penales para mejorar la respuesta frente a la criminalidad. También consideró necesario revisar las restricciones que, a su juicio, dejó la política de 'paz total' y que han dificultado la persecución de estructuras criminales.
La paquidermia del sistema judicial es uno de los principales problemas que deberá enfrentar el próximo gobierno, pues termina alejando a los ciudadanos de los jueces para resolver sus conflictos y abre espacio para que muchos opten por la violencia.
A su juicio, el próximo presidente y su ministro de Justicia tendrán que concentrar sus esfuerzos en crear más juzgados, fortalecer la Fiscalía con más fiscales e investigadores y hacer ajustes a los códigos para agilizar los procesos. También consideró prioritario acelerar las investigaciones por corrupción, especialmente las de mayor impacto, para que la ciudadanía recupere la confianza en la justicia.
Hacinamiento carcelario: una crisis que no da tregua
A nivel nacional, el hacinamiento es de 50,1 %, pero hay cárceles en las que llega al 200 %. La crisis del sistema penitenciario fue una de las principales banderas de campaña de De la Espriella y será uno de los focos de su gestión.