En medio de las discusiones internacionales sobre cambio climático que se desarrollan en Bonn, Alemania, un grupo de colombianos llevó hasta la sede de las negociaciones de Naciones Unidas un mensaje contundente: el rechazo al fracking en Colombia debe convertirse en una política de Estado y no depender del resultado de futuras elecciones presidenciales.
Un llamado desde la cumbre climática
Durante una conferencia en las negociaciones climáticas de Naciones Unidas, voceros colombianos defendieron la continuidad de la moratoria al fracking. A pocos meses de definiciones políticas clave para el país, un grupo de expertos, activistas y líderes indígenas pidió que la prohibición del fracking trascienda los resultados de las urnas.
El rechazo al fracking en Colombia debe convertirse en una política de Estado y no depender del resultado de futuras elecciones presidenciales.
La petición se da en un contexto donde las leyes ambientales existen pero no se cumplen, como lo revela una investigación sobre los delitos ambientales en la Amazonia colombiana.