Ángeles González-Sinde, reconocida por su trabajo en los años noventa y su paso por la presidencia de la Academia de Cine y como ministra de Cultura, vuelve a la dirección con 'Después de Kim'. La película, estrenada en el festival de Málaga sin recibir premios, muestra una historia con buenas intenciones pero con problemas en su ejecución.
La trama gira en torno a un matrimonio separado que debe reencontrarse tras 25 años a raíz del asesinato de su hija y la desaparición de su nieto. Este drama familiar explora temas como las tensiones generacionales, la inmigración en España y la complejidad emocional de sus personajes.
Un enfoque que mezcla lo positivo y lo criticable
Aunque la química entre Adriana Ozores y Darío Grandinetti aporta fuerza a la historia, la película sufre de un ritmo irregular, exceso de diálogos que explican subtextos y un humor desigual que no termina de encajar en el drama. Además, la secuencia final de acción policial carece de la fuerza necesaria para impactar.
Los temas sociales, especialmente la inmigración y las mafias, quedan relegados a un segundo plano, con una persecución filmada de manera poco convincente que no logra transmitir la tensión necesaria. Por su parte, las diferencias generacionales entre los padres resultan superficiales y poco desarrolladas.
“Le pusimos Kim por 9 semanas y media. A él le dejó tonto”, dice un personaje en la película, reflejando el tono nostálgico y desfasado que puede sentir el público ante un filme que parece anclado en otra época.
En resumen, 'Después de Kim' es una película con temáticas interesantes y actuaciones destacadas, pero que se ve limitada por su falta de innovación narrativa y dificultad para conectar con el público actual.
Ficha técnica: Dirección de Ángeles González-Sinde, con Adriana Ozores, Darío Grandinetti y Christina Rosenvinge. Drama español de 107 minutos, estrenado el 24 de abril de 2026.