Las casas guardan recuerdos y cicatrices que trascienden el tiempo. ‘El sonido de la caída’, la extraordinaria película alemana de Mascha Schilinski, se sumerge en esas huellas invisibles, contando la historia de cuatro generaciones de mujeres que habitaron una casa familiar a lo largo del siglo XX.
Con una narrativa que desafía las etiquetas tradicionales, la película combina elementos de terror experimental, folk y neogótico para crear una atmósfera poética y sobrecogedora. Los espectadores son invitados a perderse en los recovecos temporales y emocionales de esta casa de campo, narrada a través de las voces de las niñas que la habitaron.
Desde la primera secuencia, la película confronta al público con una herida generacional: la imagen de un hombre con una pierna amputada y el vínculo con las niñas que lo rodean. El relato cruza décadas, mostrando cómo los fantasmas del pasado, los miedos y las tragedias familiares se entrelazan con la historia de un país marcado por la oscuridad del siglo XX.
La dirección de Schilinski destaca por su estilo pictórico, con encuadres envolventes y un uso magistral del sonido que amplifica la sensación de misterio y melancolía. La película no solo habla de mujeres y niñas, sino también de los hombres atrapados en esa realidad opresora, como el personaje del hombre amputado que obsesiona a la familia.
Premiada en el Festival de Cannes con el Premio del Jurado ex aequo, ‘El sonido de la caída’ es una obra compleja y apasionante, que recuerda en su pulsión trágica a ‘Las vírgenes suicidas’ de Sofia Coppola, pero con una atmósfera visual inspirada en el pintor Vilhelm Hammershøi.
- Dirección: Mascha Schilinski
- Protagonistas: Hanna Heckt, Lena Urzendowsky, Laeni Geiseler, Susanne Wuest, Lea Drinda, Luise Heyer
- Género: Drama
- País: Alemania
- Año: 2025
- Duración: 149 minutos
- Estreno: 24 de abril
“Las niñas son ángeles vestidos con el luto de un país atravesado por la sombra más siniestra del siglo XX.”
‘El sonido de la caída’ invita a los espectadores a experimentar una travesía íntima y sensorial por la memoria familiar, la historia y los fantasmas que habitan en las paredes de una casa que parece vivir fuera del tiempo.