Mario Banushi, con solo 28 años y cuatro espectáculos estrenados desde 2022, ha irrumpido con fuerza en los circuitos internacionales de teatro de vanguardia gracias a un lenguaje escénico basado en la imagen, el sonido y la emoción, pero sin palabras. Su estilo único le ha llevado a ser reconocido desde Nueva York hasta Taipéi.
Esta rápida trayectoria lo ha convertido en el ganador más joven del León de Plata en la sección de teatro de la Bienal de Venecia, un premio que destaca las voces emergentes más impactantes del panorama mundial. Banushi recogerá este galardón el próximo 12 de junio.
Actualmente, Banushi se encuentra en Madrid presentando 'Mami', su último espectáculo, en los Teatros del Canal. La obra, que ya fue exhibida en el festival Grec de Barcelona, explora la relación con su madre a través de una sucesión de imágenes cargadas de intensidad emocional.
“Aún no consigo entender cómo ha ido todo tan rápido. Es esperanzador que personas como yo, que procedo de una familia pobre, emigrante y sin contactos artísticos, alcancemos reconocimiento.”
Las obras de Banushi reflejan sus experiencias personales y su identidad migrante, aunque no de manera literal ni documental. Por ejemplo, 'Goodbye, Lindita' se inspira en tradiciones balcánicas y ritos funerarios vinculados a la pérdida de su padre y madrastra, mientras que 'Mami' se basa en su vínculo materno, integrando también historias de sus intérpretes.
El creador evita el uso de la palabra para expresar su identidad y emociones, señalando que el arte le permite hablar un idioma propio que trasciende etiquetas nacionales o lingüísticas. Su lenguaje visual y sonoro es una búsqueda de la esencia humana más allá de las palabras.
“De pequeño yo era el inmigrante, el albanés... Descubrí que a través del arte puedo hablar mi propio idioma y no es necesario decidir qué o quién soy yo.”
Aunque Banushi no planteó sus obras como un discurso político, el trasfondo migratorio y las experiencias de su familia influyen profundamente en su trabajo, especialmente en un contexto global donde los temas migratorios son sensibles y actuales.
Recientemente obtuvo su pasaporte griego, un hecho que simboliza para él la superación de barreras y que coincide con sus reconocimientos artísticos, facilitando su carrera internacional.
Pese a la presión que conlleva el éxito y las demandas del circuito teatral internacional, Banushi se esfuerza por mantener la concentración en su creación artística, buscando que su obra siga siendo auténtica y profunda.