En Buenos Aires, el chef Facundo Kelemen ha logrado un equilibrio perfecto entre tradición y vanguardia en su restaurante Mengano, un espacio que rinde homenaje a los bodegones argentinos pero con una ejecución técnica de alto nivel. El lugar se ha convertido en un punto de encuentro para quienes buscan sabores auténticos con un toque contemporáneo.
Un homenaje a la cocina de barrio
El académico y gastrónomo Lácydes Moreno solía comparar los bodegones argentinos con los bistrós franceses, las tascas españolas y las trattorias italianas: restaurantes familiares que ofrecen una cocina descomplicada y auténtica, como la de los hogares. Mengano recoge esa esencia y la eleva sin perder su alma popular.
Buscamos que cada plato cuente una historia, que conecte con la memoria afectiva de la gente pero con una ejecución que sorprenda. No es nostalgia, es evolución.
El salón principal del restaurante, capturado por la fotógrafa Mechi Fahs, refleja una atmósfera cálida y acogedora, donde los comensales pueden disfrutar desde una clásica milanesa napolitana hasta un osobuco braseado con técnicas de cocina moderna.
El impacto en la escena gastronómica
Mengano no solo ha conquistado a los porteños, sino que también ha llamado la atención de críticos internacionales. Su propuesta se suma a una tendencia global de revalorizar la cocina de raíz, pero con un sello de autor que la distingue. Para quienes visitan Buenos Aires, ya es una parada obligada.