Natalia Fernández Díaz-Granados, una ingeniera electricista de 34 años oriunda de Santa Marta, Colombia, fue hallada sin vida luego de permanecer atrapada durante varios días bajo los escombros del condominio La Mar, en Tucacas, estado Falcón, Venezuela. Su muerte se produjo tras los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte del país el pasado 24 de junio.
Una vida marcada por la lucha y la esperanza
Natalia residía en España junto a su esposo e hija. Había viajado a Venezuela para disfrutar de unas vacaciones familiares después de someterse recientemente a un trasplante de riñón donado por su hermana Marcela, un procedimiento que representó una nueva oportunidad para su recuperación.
Era una mujer llena de vida, con una sonrisa que iluminaba cualquier lugar. Su partida deja un vacío enorme en nuestras vidas.
El drama de los terremotos en Venezuela
Los sismos de gran magnitud causaron graves daños en varias regiones del norte de Venezuela, dejando decenas de víctimas y cientos de damnificados. El condominio La Mar, donde se hospedaba Natalia, colapsó por completo, lo que obligó a los equipos de rescate a trabajar durante días para localizar a los desaparecidos.
La noticia de su fallecimiento ha generado una ola de solidaridad en redes sociales, donde amigos y familiares han expresado su dolor y han pedido justicia por las víctimas. Las autoridades venezolanas continúan con las labores de búsqueda y rescate en la zona.