La película ‘Zona 3’, del director francés Cédric Jimenez, se sitúa en un futuro próximo donde París está dividida en tres zonas según la clase social, la esperanza de vida y las oportunidades. La zona 3 representa a los sectores más pobres y marginados, bajo estricta vigilancia y control tecnológico.
El filme, basado en la novela 'Chien 51' de Laurent Gaudé y coescrito por Jimenez y Olivier Demangel, denuncia los riesgos de la inteligencia artificial cuando es utilizada por políticas de ultraderecha para restringir libertades y privatizar la seguridad pública, ejemplificado en el programa ALMA que impone pulseras de geolocalización y vigilancia constante mediante drones y reconocimiento facial.
A través de escenas tensas y un guion que mezcla acción y crítica social, ‘Zona 3’ plantea cuestionamientos sobre el futuro de la justicia y la democracia en un contexto donde la tecnología puede usarse para acelerar procesos legales sin garantías y para controlar a la población.
El reparto cuenta con actores reconocidos como Gilles Lellouche y Adèle Exarchopoulos, quienes dan vida a personajes que transitan entre la opresión y la resistencia en este entorno distópico, marcado además por la presencia de grupos terroristas y una sociedad fracturada.
Aunque la película puede parecer una reiteración de temas ya explorados en el cine de ciencia ficción, su relevancia radica en la proximidad de su escenario y la reflexión sobre cómo la inteligencia artificial ya está influyendo en nuestra realidad cotidiana, con ejemplos recientes que muestran tensiones y resistencias ante esta tecnología.
“Queremos una sociedad mejor, más justa y más segura”, dice el ministro francés del Interior en la ficción, mostrando cómo las intenciones pueden ocultar un autoritarismo disfrazado de progreso.
‘Zona 3’ se estrena en abril de 2026 y se presenta como una obra que, más allá de su género, invita a la reflexión crítica sobre los límites éticos y sociales del avance tecnológico y el poder político.