Nueve días después del doble terremoto que devastó el norte de Venezuela, las labores de emergencia comienzan a cambiar de objetivo. Mientras las brigadas nacionales e internacionales reducen paulatinamente la búsqueda de sobrevivientes, miles de familias concentran ahora sus esfuerzos en recuperar los cuerpos de sus seres queridos, en medio de crecientes críticas por la lentitud de las operaciones y la incertidumbre sobre el número de desaparecidos, que la ONU estima en 50.000 personas.
El drama de las familias que aún esperan
Hasta que no recupere los cuerpos, no estaré tranquilo
El más reciente balance oficial elevó este viernes a 2.645 los fallecidos. La situación se agrava por el manejo de los cadáveres. Criminalística traslada el cuerpo de un niño recuperado de entre los escombros de un edificio colapsado en Caraballeda, estado de La Guaira, Venezuela.
Rescatistas internacionales y críticas por la lentitud
Equipos de rescate de varios países trabajan junto a las autoridades venezolanas, pero la magnitud de la tragedia y las dificultades logísticas han generado demoras. La ONU advierte que la cifra de desaparecidos podría aumentar, mientras las familias claman por respuestas.