La tensión institucional en Antioquia escaló tras conocerse el pronunciamiento de Esteban Ramos, gerente de la Fábrica de Licores de Antioquia (FLA), quien aseguró que un juez habría ordenado la suspensión de la auditoría que la Superintendencia Nacional de Salud adelantaba en la entidad. Ramos calificó la diligencia como un intento de vulnerar los derechos de la empresa y reafirmó su compromiso de proteger el patrimonio de los antioqueños ante lo que denominó una arremetida política.
La auditoría ya había culminado
Sin embargo, la realidad de la intervención técnica parece ser distinta. Según el comunicado oficial de la Superintendencia Nacional de Salud, emitido este 2 de julio, la auditoría en terreno ya había culminado exitosamente antes de cualquier anuncio de suspensión. La entidad aclaró que sus equipos técnicos ya finalizaron la recolección de información y soportes necesarios para verificar el manejo de los recursos destinados al sistema de salud.
La pulla de Federico Gutiérrez
Ante este escenario, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, intervino con una postura incisiva. Tras conocer el anuncio sobre la supuesta suspensión, el mandatario local respaldó la gestión interna y lanzó una pulla sobre la integridad de los activos de la licorera.
Muy bien. Si alcanzaron a entrar a la FLA, hay que revisar que no falte nada. Ni una media de guaro.
Afirmó Gutiérrez, dejando entrever dudas sobre la transparencia de la diligencia realizada por los funcionarios nacionales.
El proceso administrativo sigue su curso
Mientras el caso jurídico toma forma, la Supersalud reiteró que el proceso administrativo sigue su curso normal. Con la etapa de campo cerrada, la Superintendencia ahora se enfoca en el análisis técnico de los soportes recopilados. Este procedimiento busca determinar si la FLA ha dado cumplimiento a la normatividad vigente y a la adecuada destinación de los recursos públicos, garantizando así la defensa del derecho a la salud en el departamento.