Bogotá prioriza subsidios para hogares con ingresos bajos
Durante el Foro Económico Internacional de CAF en Panamá, Bogotá presentó su modelo de vivienda social que por primera vez concentra la mayoría de subsidios en hogares con ingresos inferiores a 1,6 salarios mínimos. La Secretaría de Hábitat reportó una inversión cercana a 250 millones de dólares y una ejecución del 102 % en el plan 'Mi Casa en Bogotá', que incluye subsidios, apoyo financiero, producción de vivienda de interés social y prioritario, además de programas de arrendamiento y mejoramiento.
El impacto social y económico de la política habitacional
Vanessa Velasco, secretaria de Hábitat, destacó que la vivienda social no solo reduce la pobreza, sino que también impulsa la economía, genera empleo y promueve un crecimiento urbano sostenible y ordenado. En 2025, se entregaron 26.136 subsidios y se espera alcanzar 75.000 al finalizar el cuatrienio, con un presupuesto de un billón de pesos.
- El 64,2 % de los subsidios benefició a hogares encabezados por mujeres, con 16.795 beneficiarios.
- El 10,5 % de los apoyos se destinó a víctimas del conflicto armado.
- El programa también alcanzó a personas con discapacidad y grupos étnicos.
- Se incrementó el poder de compra de los hogares en un 76 % y se redujo la cuota inicial en un 91 %.
Retos en la localización y acceso a vivienda social
La administración reconoce que uno de los principales desafíos es la concentración de la oferta de vivienda social en zonas periféricas con menor acceso a empleo y servicios. Por ello, se trabaja en fortalecer esquemas de arrendamiento y mecanismos de gestión del suelo para ampliar la oferta en áreas mejor conectadas, en alianza con el sector privado.
"A pesar de las restricciones presupuestales y las incidencias administrativas, estamos comprometidos a alcanzar la meta de vivienda nueva, mejorada y arrendada", afirmó Vanessa Velasco.
¿Cómo seguirá evolucionando el plan de vivienda en Bogotá?
Con un enfoque en la equidad y sostenibilidad, Bogotá avanza en su modelo habitacional para atender a los sectores más vulnerables y mejorar su calidad de vida. La articulación entre el sector público y privado será clave para enfrentar los retos urbanos y ampliar el acceso a vivienda digna en mejores ubicaciones.