Amplias áreas del extremo norte de la Antártida permanecen sin nieve al comienzo del invierno austral, un fenómeno inusual asociado a una ola de calor que elevó las temperaturas hasta niveles nunca antes registrados en la región.
Récord de temperatura en la Base Esperanza
El 6 de junio, la Base Esperanza, ubicada en la península Trinidad y operada por Argentina, registró una temperatura máxima de 15,4 °C. Esta cifra superó ampliamente el récord anterior de 13,3 °C, establecido en 1998, según datos de la comunidad científica.
Impacto en el hielo marino y alertas científicas
La ola de calor también ha provocado una marcada reducción del hielo marino en la región, lo que refuerza las alertas de los expertos sobre los efectos del cambio climático en los polos. Los científicos monitorean de cerca la evolución de este fenómeno, que podría tener consecuencias globales en los patrones climáticos.
Estamos ante un evento climático extremo que desafía las predicciones y subraya la urgencia de acciones globales contra el calentamiento.