Investigadores que analizaron restos humanos hallados en la región del lago Baikal, en Siberia, encontraron evidencias del brote de peste más antiguo documentado hasta la fecha. El hallazgo, publicado en la revista 'Nature', revela que la enfermedad afectó a una población de cazadores-recolectores miles de años antes de las grandes epidemias registradas en la historia.
El estudio halló rastros de Yersinia pestis, la bacteria causante de la peste, en restos humanos de hace más de 5.000 años. La epidemia mató a decenas de niños, lo que sugiere que la enfermedad tuvo un impacto devastador en las comunidades prehistóricas de la región.
El impacto en la comunidad prehistórica
Los análisis genéticos realizados por el equipo internacional de científicos confirmaron la presencia de la bacteria en los restos óseos. Esto indica que la peste ya circulaba entre los humanos mucho antes de las pandemias históricas, como la Peste Negra en la Edad Media.
Este descubrimiento cambia nuestra comprensión sobre la evolución y propagación de la peste en la antigüedad. Ahora sabemos que afectó a poblaciones de cazadores-recolectores en Siberia miles de años antes de lo que se creía.
Los investigadores destacan que el brote en Siberia es el más antiguo conocido hasta ahora, superando registros previos en Europa y Asia. El hallazgo abre nuevas preguntas sobre cómo la enfermedad se transmitió y evolucionó en comunidades humanas tempranas.
Un hallazgo que reescribe la historia de la peste
El estudio, liderado por arqueólogos y genetistas, utilizó técnicas avanzadas de secuenciación de ADN antiguo para identificar la bacteria en los restos. Los resultados sugieren que la peste pudo haber sido una causa significativa de mortalidad infantil en la prehistoria.
El descubrimiento fue posible gracias al análisis de dientes y huesos de individuos enterrados en el sitio arqueológico cerca del lago Baikal. La conservación del ADN en condiciones de frío extremo permitió a los científicos rastrear la bacteria con precisión.