El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, declaró el martes un nuevo estado de excepción en 10 de las 24 provincias del país ante un incremento sostenido de la violencia de grupos narcos. La medida, que se extiende por 60 días, implica el despliegue de tropas en las calles para restablecer el orden.
Un recurso recurrente contra el crimen organizado
Desde 2023, Noboa ha recurrido a los estados de excepción como herramienta principal para combatir a las bandas criminales que azotan al país. Esta nueva declaración se da en un contexto de incremento de la violencia, especialmente en provincias clave donde operan organizaciones narcotraficantes.
La decisión del mandatario busca contener el accionar de grupos ilegales que han desatado una ola de inseguridad en varias regiones. Las tropas volverán a patrullar las calles en las provincias afectadas, con el objetivo de recuperar el control territorial y proteger a la ciudadanía.
El incremento sostenido de la violencia nos obliga a tomar medidas extraordinarias. No permitiremos que el crimen organizado siga sembrando el terror en nuestras comunidades.
El impacto de la medida en la población
El estado de excepción implica la suspensión temporal de ciertos derechos constitucionales, como la libertad de reunión y la inviolabilidad del domicilio, con el fin de facilitar las operaciones militares y policiales. La medida ha generado opiniones divididas entre la población, que por un lado demanda seguridad, pero también expresa preocupación por posibles abusos de autoridad.
- Las provincias afectadas son aquellas con mayor incidencia de violencia narcotraficante.
- El estado de excepción tendrá una duración de 60 días, prorrogables si la situación lo requiere.
- Las fuerzas armadas y la policía nacional liderarán las operaciones de control y seguridad.