El estadounidense Noah Lyles, campeón olímpico de los 100 metros, ha vuelto a hacer historia al conseguir el mejor tiempo de siempre en los 150 metros (14,67 segundos), una distancia que no forma parte del calendario habitual de competiciones. La hazaña tuvo lugar este martes durante la reunión atlética de Ostrava, en la República Checa, uno de los eventos más emblemáticos del atletismo europeo pese a no pertenecer a la Liga de Diamante.
Un espectáculo para los libros de historia
Según informó la agencia AFP, Lyles no decepcionó al público checo y regaló un registro que quedará grabado en los anales del deporte. Visiblemente eufórico, declaró a la televisión local: “¿Pero es que había alguna duda? ¿Alguien se lo preguntaba de verdad? ¡Vine aquí para dar espectáculo!”.
Cabe aclarar que los 150 metros se disputan de manera muy puntual y no están homologados por World Athletics como récords mundiales oficiales. No obstante, el crono de Lyles supera el anterior mejor tiempo, que estaba en poder de Kishane Thompson (14,92 segundos), logrado en abril pasado.
El joven prodigio australiano también brilló
En la misma carrera, el australiano Gout Gout, de apenas 18 años y considerado una futura superestrella de la velocidad, finalizó tercero con un tiempo de 14,96 segundos, confirmando las expectativas que ha generado en su etapa juvenil.
Audrey Werro sigue imparable en los 800 metros
La reunión de Ostrava también tuvo otro gran foco de atención en la prueba de 800 metros femeninos. La suiza Audrey Werro se impuso con un tiempo de 1:54.45, la octava mejor marca de la historia en la doble vuelta a la pista. “Es un nuevo tiempo y también es buenísimo, así que estoy muy feliz”, afirmó Werro, quien se ha convertido en una de las grandes sensaciones de la temporada y en aspirante a batir el longevo récord mundial de Jarmila Kratochvílová (1:53.28, de 1983).
La actuación de Werro eclipsó a la neerlandesa Femke Bol (ahora Femke Broeders-Bol tras su reciente matrimonio), quien inició una nueva etapa deportiva en los 800 metros después de brillar en los 400 metros con vallas, disciplina en la que fue dos veces campeona del mundo y obtuvo dos medallas de bronce olímpicas.