Las investigaciones en torno a la muerte del inmigrante mexicano Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años y residente en Texas durante un largo periodo, tomaron un giro determinante tras conocerse los resultados oficiales del análisis químico realizado a los elementos hallados en su vehículo.
Un portavoz de la Fiscalía del condado de Harris confirmó que los exámenes de laboratorio descartaron la presencia de estupefacientes en la camioneta que conducía el trabajador en el momento en que recibió disparos mortales por parte de un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Houston.
Una hipótesis que se derrumba
La ratificación científica desarticula la hipótesis planteada de manera inicial por las autoridades federales. Semanas atrás, el FBI presentó ante los tribunales una solicitud de orden de registro en la que señalaba tener motivos para considerar que un investigador encontró drogas ilegales tras el tiroteo ocurrido el 7 de julio.
La divulgación de esa hipótesis previa causó indignación en los familiares del obrero y encendió las alarmas de los analistas jurídicos por el manejo de la información en medio de las indagaciones.
La Fiscalía confirmó que el polvo hallado en el vehículo de Lorenzo Salgado Araujo no era una sustancia ilícita.