Menos de 24 horas después de que Estados Unidos e Irán firmaran un memorando de entendimiento para poner fin a la guerra iniciada en febrero y abrir una negociación sobre el programa nuclear iraní, el acuerdo ya enfrenta su primera prueba de supervivencia. La crisis estalló luego de que Israel asegurara que sus tropas no se retirarán del sur de Líbano.
Las condiciones que tensan el pacto
La postura israelí ha sido interpretada por Teherán como una violación directa del espíritu del acuerdo. Fuentes diplomáticas indican que Irán considera que la presencia militar israelí en Líbano representa una amenaza a su seguridad nacional y un obstáculo para la implementación del memorando.
Si Israel no se retira del sur de Líbano, consideraremos el acuerdo como nulo. No aceptaremos condiciones que pongan en riesgo nuestra soberanía.
Reacciones desde Washington y Tel Aviv
Mientras el gobierno estadounidense ha llamado a la calma y busca mediar en la controversia, el primer ministro israelí reiteró que las operaciones en Líbano continuarán hasta que se garantice la seguridad de sus fronteras. La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de esta crisis que amenaza con descarrilar el incipiente proceso de paz.
El memorando de entendimiento, que incluía el levantamiento de sanciones y la reapertura del estrecho de Ormuz, ahora pende de un hilo. Analistas advierten que, de no resolverse esta disputa, el conflicto en Medio Oriente podría recrudecerse.