El estrecho de Ormuz sigue siendo un elemento estratégico en la resistencia de Irán frente a Estados Unidos e Israel. Tras ataques con misiles y drones que paralizaron el transporte de petróleo y gas, la región experimenta una ligera apertura al tránsito marítimo bajo condiciones estrictas y pago de peajes, lo que ha impulsado la reactivación de pólizas de seguro de guerra para los buques en la zona.
Irán ha comunicado a la Organización Marítima Internacional que permitirá el paso de buques no hostiles y que cumplan sus condiciones, beneficiando a países como India, China, Corea del Sur y Malasia. No obstante, este tránsito implica un peaje que puede alcanzar los dos millones de dólares por nave, un costo que Irán busca mantener incluso tras el conflicto.
Impacto en el sector asegurador y marítimo
Las aseguradoras, tras suspender inicialmente las pólizas de guerra debido al alto riesgo, comienzan a ofrecerlas nuevamente, aunque a precios exorbitantes. El costo de estas pólizas puede llegar al 5% del valor del buque, lo que para un petrolero grande representa millones de euros en primas, afectando la rentabilidad del transporte marítimo.
“Las aseguradoras están siendo cada vez menos reticentes a asegurar mercancías, barcos y tripulaciones en el entorno de Ormuz, aunque las coberturas de guerra todavía no se contratan con facilidad, se aprecia un cambio de tendencia claro”, afirma Roberto Revenga, director de seguros de Suardiaz Group.
Expertos advierten que se está alcanzando el límite de lo que es un riesgo asegurable debido a la volatilidad del conflicto, aunque la mayor visibilidad sobre los riesgos y la presión por transportar crudo están impulsando la contratación de pólizas, asumidas en muchos casos por navieras y petroleras, incrementando los costos operativos.
Fletes marítimos en alza y consecuencias económicas
El bloqueo y las restricciones en Ormuz han reducido la flota disponible y aumentado la demanda de transporte, lo que junto al encarecimiento de los seguros y peajes, ha disparado los costos de fletes en todas las rutas, especialmente en el Pacífico y el Índico. Esto contribuye a una espiral inflacionaria global relacionada con los precios del petróleo y el gas.
- El coste de fletar un buque Suezmax ha más que duplicado en un mes, superando los 18 millones de euros.
- Los embarques desde el Atlántico han alcanzado máximos históricos, generando migración masiva de buques hacia esta zona.
- El Golfo Pérsico suministra el 20% del petróleo y el 25% del gas natural licuado consumidos mundialmente.
Esta situación afecta la cadena global de suministro, elevando costos y generando incertidumbre en los mercados energéticos y comerciales, mientras se mantienen las tensiones geopolíticas en la región.