Fin de semana, Mundial de Fútbol, amigos. Solo falta un buen pedazo de carne asada. Por estos tiempos, el barril ha ido abriéndose un espacio importante al momento de preparar un asado. Aunque superar al carbón es complicado, sí es una tecnología que ha ido ganando adeptos entre los amantes de la carne por el buen sabor y la textura del producto final.
Reconocida por su cocción lenta y su característico sabor ahumado, esta técnica ha despertado el interés de quienes buscan nuevas formas de preparar carne en casa, gracias a su practicidad y su capacidad para conservar la jugosidad y el sabor de los cortes. Pero, ¿cuáles son esos cortes que funcionan mejor en este tipo de preparación?
Los cortes con mayor presencia de grasa son ideales para este tipo de cocción, ya que permiten conservar mejor la jugosidad y desarrollar más sabor durante el proceso.
Así las cosas, las chatas, la punta de anca y la colita de cuadril estarían entre los mejor ranqueados para el asado en barril. Es importante que estos cortes sean de color rojo intenso, que la grasa sea blanca y uniforme, y que tengan una textura firme.
Consejos para una buena técnica
- Precalentar el barril a 200 °C antes de empezar la preparación. Considerar que la cocción debe venir del calor que emiten las brasas, no de las llamas, para evitar que la carne se queme por fuera y quede cruda por dentro.
- Controlar el ingreso de aire y la ventilación del barril, evitando abrirlo constantemente, para lograr una temperatura estable durante toda la cocción.
- Agregar un recipiente con líquido, hierbas y especias para generar humedad, aportar aroma y mantener la carne hidratada durante la preparación.