Una fórmula conocida, un resultado incierto
América Latina conoce bien una fórmula: abrir la economía, exponer a las empresas a la competencia, dejar que las más débiles desaparezcan, reasignar mano de obra y capital, y crecer más rápido. Lo que suele quedar en la incertidumbre es qué viene después.
El dilema de la reestructuración productiva
¿Qué sectores se imponen? ¿Qué actividades absorben mano de obra, generan exportaciones y sostienen los ingresos de la clase media? La eficiencia puede eliminar distorsiones, pero por sí sola no crea una nueva estructura productiva.
Las economías de la región siguen girando en torno a materias primas y servicios de baja productividad.
La agricultura y procesos derivados de esta representan una buena parte del empleo en países como Colombia, lo que evidencia la dificultad para diversificarse hacia sectores de mayor valor agregado.
Un llamado a repensar el modelo
El análisis, publicado originalmente en Americas Quarterly y escrito por Eduardo Levy Yetati, invita a reflexionar sobre los límites de las reformas de apertura sin una estrategia clara de desarrollo productivo. La región enfrenta el desafío de construir un crecimiento más sólido y sostenible.