La emblemática silueta de la cigüeña blanca sobre las torres y campanarios de Extremadura, símbolo tradicional de la región, está desapareciendo rápidamente. El último censo nacional realizado en 2025 por la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) revela una caída de aproximadamente 2.500 parejas reproductoras en Extremadura desde 2004.
Factores clave en la reducción poblacional
Uno de los principales motivos de este descenso es el cierre de vertederos a cielo abierto, que durante décadas sirvieron como fuente de alimento para las cigüeñas. La transformación de estos espacios en ecoparques, con mínima exposición de residuos, ha limitado esta fuente vital.
Además, las prácticas agrícolas modernas, con un uso intensivo de fitosanitarios y programas de erradicación de insectos como la langosta mediterránea, han reducido drásticamente la disponibilidad de insectos, que constituyen una parte esencial de la dieta de la cigüeña blanca.
La gestión urbana también influye: la dificultad para mantener nidos en edificios históricos y viviendas, junto con la desaparición de servicios públicos para retirar o acondicionar nidos conflictivos, ha contribuido al declive de la especie en zonas urbanas.
El impacto en el casco histórico de Cáceres
El casco histórico de Cáceres, declarado Patrimonio de la Humanidad, ha sufrido un descenso dramático. En 2004 albergaba 47 parejas de cigüeñas blancas, mientras que en 2025 no queda ninguna en esa área. En toda la ciudad solo sobreviven cerca de 14 parejas, evidenciando un cambio radical.
Este descenso se relaciona con el cierre del vertedero local en 2017, la rehabilitación intensiva de edificios históricos y el auge del turismo, que ha aumentado las actividades culturales, eventos y ruidos incompatibles con la cría de aves.
Consecuencias y futuro de la especie en la región
Aunque la cigüeña blanca está catalogada como especie protegida de interés especial en Extremadura, su población decreciente podría motivar una reclasificación como especie vulnerable si no se toman medidas correctivas.
La organización SEO/BirdLife también alerta sobre la posible disminución de otras aves insectívoras urbanas, como el vencejo y el avión común, que desempeñan un papel crucial en el control de plagas y mosquitos.
“De no actuar sobre los factores que están incidiendo, en veinte años podríamos encontrarnos con una especie casi en peligro”, advierte Marcelino Cardalliaguet, delegado territorial de SEO/BirdLife en Extremadura.