Las cinco subregiones del departamento de Sucre enfrentan una dualidad de fenómenos naturales que dejan serias afectaciones en las comunidades y la pérdida de vidas humanas. Por un lado, las prolongadas sequías han ocasionado la pérdida de cientos de cabezas de ganado, falta de agua para los cultivos y el padecimiento de las familias por no contar con el preciado líquido. Por otro, las tormentas eléctricas han cobrado una víctima fatal en el municipio de Guaranda.
Un rayo mortal en medio de la tormenta
En Guaranda, un campesino murió al ser alcanzado por un rayo durante una fuerte tormenta eléctrica. El hecho ocurrió mientras la víctima se encontraba en labores del campo, según reportaron las autoridades locales. Las condiciones climáticas adversas han generado alerta en la región, donde se combinan sequías extremas con eventos meteorológicos violentos.
Santería para llamar la lluvia en Sincé
En contraste, en la zona rural de Sincé, municipio de la región Sabanas, las familias han tenido que recurrir a una práctica ancestral que en el pasado dio resultado: la santería para pedir lluvia. La sequía se ha recrudecido en pueblos como Sincé, Galeras, San Juan de Betulia, Corozal y El Roble, afectando gravemente la producción agropecuaria y el suministro de agua potable.
Los animales mueren por la sequía y las comunidades sufren con la falta de agua potable. Es una situación desesperante que nos obliga a volver a las creencias de nuestros ancestros.
La situación refleja la vulnerabilidad de las comunidades rurales de Sucre ante los fenómenos climáticos extremos, que ponen en riesgo la vida, la seguridad alimentaria y el acceso a servicios básicos. Las autoridades departamentales evalúan medidas de mitigación, mientras los habitantes esperan que las lluvias lleguen pronto para aliviar la crisis.