Luego de tanto luchar, clamar y hasta implorar, finalmente la Nueva EPS autorizó el traslado de Emma Celeste Sierra Rojas, una pequeña de apenas 15 días de nacida diagnosticada con hipoplasia del arco aórtico, una cardiopatía congénita que, según el equipo médico tratante en el Hospital de Tunja, requiere una intervención quirúrgica especializada urgente.
La bebé nació en el Hospital Regional de Duitama, en Boyacá, donde residen sus padres y según conoció EL TIEMPO presentaba, entre otros síntomas, dificultad para respirar, fatiga al comer, pulso débil y una cianosis (coloración azulada de la piel por falta de oxígeno).
Mientras sus padres solicitan la remisión urgente a un centro especializado de cuarto nivel, que cuente con servicios de cardiología pediátrica, cirugía cardiovascular pediátrica y unidad de cuidados intensivos cardiovascular neonatal, la bebé ha permanecido hospitalizada en el San Rafael de Tunja, hospital de tercer nivel, luchando por su vida en una unidad de cuidados intensivos sí, pero sin la tecnología, ni los especialistas que requiere.
“Aunque la solicitud de remisión ha sido tramitada de manera reiterada por el personal médico, hasta el momento no se ha concretado el traslado a la institución de mayor complejidad. Tuvimos que presentar una acción de tutela y radicar una queja ante la Superintendencia Nacional de Salud e incluso enviamos comunicación al gobernador Carlos Amaya y a su secretaria de Salud, a la espera de una respuesta que permita garantizar la atención que requiere nuestra hija”, dijo Alejandra Rojas, antes de conocerse la autorización de la EPS.
De acuerdo con la familia, Emma Celeste nació en el Hospital Regional de Duitama el pasado 18 de junio y tras identificar un problema cardiaco, fue trasladada de urgencia ese mismo día al Hospital San Rafael de Tunja, donde fue diagnosticada con hipoplasia del arco aórtico, una cardiopatía congénita que, según el equipo médico tratante en la capital boyacense, requiere una intervención quirúrgica especializada y urgente.
En el centro asistencial más importante que tiene la capital boyacense, la pequeña fue hospitalizada de inmediato en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal donde permanece, a la espera de su traslado, de su remisión a una unidad de mayor complejidad y que tenga el servicio especializado que requiere le bebé.
Familiares de la pequeña temen un desenlace fatal y responsabilizan a la Nueva EPS por lo que ocurra con Emma Celeste, pues aseguran que la autorización para el traslado se demoró mucho y que, de acuerdo al concepto médico, ya puede haber sido muy tarde el anuncio de enviarla por fin después de 15 días a un centro asistencial de mayor nivel. Temen que no aguante el traslado.
La respuesta de la EPS
Al ser consultados en la Nueva EPS, por EL TIEMPO sobre el reclamo de la familia de Emma Celeste Sierra Rojas, explicaron que no fue tan fácil el proceso de su remisión, por tratarse de una unidad tan especializada la que requiere la paciente.
“Desde el momento en el que conocimos el caso, iniciamos el proceso y ya adelantamos los trámites respectivos; la pequeña será trasladada, esperemos que esta misma tarde a la Fundación Cardiovascular de Colombia, en Santander, entidad reconocida mundialmente por sus aventajados servicios en cardiología”, explicaron desde la Entidad Promotora de Salud.
Añadieron desde la Nueva EPS que les informaron a los padres sobre la remisión y que ellos ya la aceptaron, que ese traslado se hará en una ambulancia aérea medicalizada y que lo que se está definiendo es si se hará desde el aeropuerto de Tunja o de el de Paipa, con destino a Floridablanca.
La Fundación Cardiovascular de Colombia tiene su sede principal en Floridablanca, Santander, y es reconocida como uno de los complejos médicos más importantes de Latinoamérica, que integra instituciones como el Hospital Internacional de Colombia y el Instituto Cardiovascular, ofreciendo servicios de alta complejidad y medicina preventiva de muy alto nivel.
¿Qué es la hipoplasia del arco aórtico?
Se trata de un defecto cardíaco congénito, lo que quiere decir que la bebé nació con este, y se presenta cuando la sección curva de la aorta es demasiado estrecha, lo que dificulta el flujo de sangre al cuerpo.
En esta afección, el arco aórtico no se desarrolla por completo, lo que resulta en una estructura estrecha que restringe el paso de la sangre y se debe a un subdesarrollo durante el embarazo, a menudo vinculado a factores genéticos o ciertos síndromes.
Sus síntomas suelen aparecer en el periodo neonatal, justo después del nacimiento. Cuando se cierra el ductus arterioso (un vaso sanguíneo temporal que permite que la sangre evite los pulmones antes de nacer).