La percepción de que se conduce mejor que el resto es un fenómeno ampliamente estudiado por la psicología. Investigaciones realizadas durante más de cuatro décadas muestran que la mayoría de los conductores considera que posee una habilidad y un nivel de seguridad superiores al promedio, una conclusión que responde a un sesgo cognitivo conocido como 'efecto mejor que el promedio'.
Un experimento revelador en la historia de la psicología
Uno de los estudios más citados sobre este fenómeno fue publicado en 1981 por el psicólogo sueco Ola Svenson en la revista científica 'Acta Psychologica'. La investigación incluyó a 81 estudiantes estadounidenses y 80 participantes suecos, quienes debían comparar su habilidad y seguridad al volante con las del resto del grupo.
- El 93 % de los participantes estadounidenses afirmó conducir mejor que el promedio.
- El 88 % de los estadounidenses se consideró más seguro que los demás.
- En el grupo sueco, los porcentajes fueron del 69 % para habilidad y 77 % para seguridad.
Desde el punto de vista estadístico, estos resultados son imposibles si todos evalúan al mismo grupo, ya que no puede existir una mayoría tan amplia situada por encima del promedio. Este hallazgo evidencia la fuerza del sesgo cognitivo que distorsiona la autopercepción de las habilidades al conducir.
El 'efecto mejor que el promedio' nos muestra cómo la mente humana tiende a protegerse con una visión optimista de nuestras capacidades, incluso en tareas de alto riesgo como la conducción.