En abril de 1985, The Rolling Stones entraron a los estudios Pathé Marconi en París para grabar su decimoctavo álbum, 'Dirty Work'. Sin embargo, las tensiones entre los miembros del grupo estaban en su punto más alto, casi inexistentes como banda. Tras el fracaso comercial de 'Undercover' y la decisión de Mick Jagger de enfocarse en su carrera solista, el ambiente se volvió irrespirable.
El cambio a la compañía CBS generó más conflictos, especialmente porque Jagger lanzó su álbum 'She’s The Boss' en 1985 y colaboró con David Bowie poco después, mientras Keith Richards veía cómo su compañero se distanciaba del grupo. La pausa en las grabaciones y la participación fragmentada de los miembros reflejaron la fractura interna.
Keith Richards asumió la mayor parte del trabajo en el estudio, enfrentando la ausencia física y espiritual de Jagger, y la debilitada salud de Charlie Watts, atrapado en sus adicciones. Bill Wyman y Ronnie Wood también mostraban desconexión, aunque Wood luchaba por recuperarse de su alcoholismo. La banda incorporó a músicos de sesión y colaboradores externos para completar el álbum.
Una producción marcada por la amargura y la crisis
Steve Lillywhite, productor reconocido por su trabajo con grandes artistas de los 80, asumió la producción del disco. Años después admitió que 'Dirty Work' fue el peor álbum de los Rolling Stones, señalando la amargura y las adicciones como factores que afectaron la creación. La muerte súbita de Ian Stewart, miembro fundador y figura paternal para la banda, durante la mezcla del álbum, añadió más tristeza al proceso.
La portada, diseñada por Annie Leibovitz, reflejaba el estado del grupo: los integrantes posaban con rostros aburridos y miradas dispersas, vestidos con trajes que evocaban la estética ochentera, lo que generó críticas negativas y fue catalogada como una de las peores portadas de la historia por varios medios.
- People incluyó 'Dirty Work' entre los peores álbumes de 1986.
- Rolling Stone destacó que el disco reflejaba la mezquindad complaciente de los años 80.
- New Musical Express señaló la ausencia de canciones fuertes y la necesidad de lanzar covers como sencillos.
- Sputnik Music calificó el álbum como una desconexión palpable y falta de sinergia entre los miembros.
La grabación de 'Dirty Work' simbolizó la 'Tercera Guerra Mundial' entre Jagger y Richards. La falta de armonía llevó a que Jagger no quisiera promocionar el disco ni salir de gira, mientras Richards y los demás miembros exploraban proyectos personales. Sin embargo, esta crisis fue un punto de inflexión que, tras la reconciliación y la reunión para el álbum 'Steel Wheels' en 1989, revitalizó a la banda.
“Las relaciones eran pésimas. La salud era lamentable... simplemente quería irme”, recordó Mick Jagger sobre la época de 'Dirty Work'.
A pesar de ser considerado el peor disco de su carrera, 'Dirty Work' tuvo un impacto decisivo en la longevidad de The Rolling Stones, marcando un antes y un después que permitió la continuidad de una de las bandas más icónicas del rock mundial.