Un video bajo la lupa de expertos internacionales
Días después de que circulara un video en el que aparece Iván Jacobo Idrobo Arredondo, alias Marlon, desmintiendo la operación militar en su contra, el comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo López Barreto, señaló que no existe evidencia que desvirtúe el resultado de la acción del pasado 20 de junio. El oficial explicó que especialistas realizaron estudios de espectro y de forma de onda sobre el material audiovisual.
“El video que circula en diferentes medios y en redes se ha sometido a diferentes análisis de espectro y de forma de onda, donde técnicos especialistas evidenciaron inconsistencias en su contenido, así como alteraciones en el tratamiento digital”, afirmó el general López Barreto.
El dictamen de la empresa estadounidense
EL TIEMPO conoció que el material audiovisual fue sometido a un análisis técnico por parte de una empresa estadounidense especializada en tecnología e inteligencia artificial. Su dictamen concluyó que el video presenta una alteración en uno de sus segmentos de audio. De acuerdo con el informe, la revisión identificó una inserción de audio a partir de un momento específico de la grabación, lo que corresponde a una edición realizada con posterioridad a la captura original del video.
La empresa precisó que no encontró evidencias de manipulación mediante herramientas de inteligencia artificial, sino de una modificación posterior del archivo. El análisis espectrográfico del audio identificó una anomalía técnica relevante a partir del minuto 6:30 de la grabación.
Se registra una discontinuidad acústica acompañada de un aumento abrupto en la densidad de la señal, una mayor presencia de energía espectral y una reducción de la dinámica natural del audio. Además, se evidencian diferencias significativas entre ese segmento y la parte anterior, tanto en la forma de onda como en la distribución de frecuencias.
Según la interpretación pericial, este comportamiento es consistente con distintos procesos de manipulación digital, entre ellos la edición o inserción de un audio externo, la aplicación de compresión dinámica o normalización, un cambio en la fuente de grabación o el procesamiento algorítmico de la voz. No obstante, el informe aclara que estos hallazgos, por sí solos, no permiten concluir de manera definitiva que el contenido haya sido generado mediante inteligencia artificial, aunque sí evidencian una intervención técnica sobre el archivo.