Perder un empleo después de décadas de experiencia suele representar el final de una etapa laboral. Para Bernardo Rivero, ese momento terminó convirtiéndose en el punto de partida de una historia de emprendimiento que hoy inspira a miles de personas en redes sociales y que, según él mismo anunció, pronto dará un nuevo paso con la apertura de franquicias de su negocio.
El giro que cambió su vida
El empresario español compartió su historia a través de la cuenta de TikTok de @esdoggybravo, donde explicó cómo pasó de ocupar altos cargos directivos en empresas internacionales a convertirse en el creador de una cadena especializada en perros calientes.
Soy Bernardo, tengo 65 años y llevo desde el 60 en mi prime
Con 62 años decidió empezar desde cero y hoy asegura que su negocio vende cientos de perros calientes mientras proyecta expandirse. Su estilo, que mezcla experiencia con expresiones propias de la Generación Z, se ha convertido en su sello para conectar con un público mucho más joven.
Un negocio que nació del rechazo
El creador de Doggy Bravo ganó popularidad contando su historia en redes sociales, donde miles de usuarios han seguido su proceso de transformación. Ahora, su próximo reto es llevar su modelo de negocio a otras ciudades mediante franquicias, demostrando que la edad no es un límite para emprender.