El gobierno de Gustavo Petro sigue nombrando a cónsules en provisionalidad a pesar de que su mandato termina en un mes. El hecho ha causado polémica debido a que dichos nombramientos generan un cargo al erario de la Nación por desplazamientos y otras erogaciones, cuando es muy probable que sean revertidos en los primeros meses de la administración de Abelardo de la Espriella.
Nombramientos en Nueva Loja y Barquisimeto
Las designaciones se realizaron en los consulados de Nueva Loja (Ecuador) y Barquisimeto (Venezuela). En el primer caso, se nombró a una secretaria de la Cancillería; en el segundo, a un contratista de la Unidad de Tierras. Ambos cargos son en provisionalidad, lo que implica que pueden ser removidos sin mayor proceso.
Críticas por el gasto público y la transición
La polémica se centra en que estos nombramientos generan costos para el Estado, como viáticos y traslados, en un momento de transición gubernamental. Analistas señalan que es probable que la próxima administración, encabezada por Abelardo de la Espriella, revierta estas decisiones, lo que implicaría un despilfarro de recursos públicos.
Es inaudito que a un mes de terminar el gobierno se sigan haciendo nombramientos que solo generan gasto y que serán reversados. Esto demuestra una falta de responsabilidad fiscal y de respeto por la transición.
La situación se da en medio del proceso de empalme entre el gobierno saliente y el entrante, que inició el 2 de julio. El vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, ha solicitado a Petro cumplir con varios puntos clave para garantizar una transición ordenada.