En medio de labores rutinarias en una bodega de encomiendas en Bogotá, dos caninos especializados en la detección de estupefacientes marcaron positivamente dos cajas de cartón, encendiendo las alarmas en el centro de logística.
Gracias al olfato de dos perros especializados de la Policía, frustraron el envío de 10 kilos de marihuana por encomienda en Bogotá. Las dos cajas que contenían el estupefaciente tenían como origen el Valle del Cauca y, como destino, Meta y Cundinamarca.
El olfato de los caninos fue clave para interceptar esta carga ilegal antes de que llegara a su destino.
Las autoridades continúan con las investigaciones para dar con los responsables del envío. Este operativo se suma a los esfuerzos de la Policía Metropolitana de Bogotá para combatir el tráfico de drogas en la ciudad.