El presidente Gustavo Petro volvió a salir en defensa de Juliana Guerrero y su hermana Verónica, así como de la integridad de su gabinete, tras un creciente escándalo sobre una presunta red de favorecimientos y tráfico de influencias de ambas mujeres para la firma de contratos con su Gobierno.
Las acusaciones contra las hermanas Guerrero
Según las pruebas reveladas por 'Semana', las hermanas Guerrero tendrían un presunto esquema de tráfico de influencias y cobro de dádivas para la adjudicación de contratos en varias entidades del Estado. En las conversaciones y facturas reveladas se demostrarían las millonarias sumas exigidas a empresarios, sin ser funcionarias públicas, para la firma de contrataciones o jugosas licitaciones, e incluso reuniones con “el jefe de jefes” en referencia a Gustavo Petro.
La respuesta del presidente
Petro negó relaciones distintas a las laborales con las Guerrero y dijo que no se materializaron robos. En sus declaraciones, instó a Juliana y su hermana a denunciar a los empresarios que buscaron corromperlas y a reflexionar sobre lo sucedido.
Deben denunciar a los empresarios que buscaron corromperlas y reflexionar sobre lo sucedido
El mandatario reiteró su confianza en que no hubo actos ilegales y pidió que se esclarezcan los hechos a través de las vías legales correspondientes.