Ante la ley aparecen como asociaciones, clubes sociales o corporaciones de eventos privados. De puertas para adentro, son bares, discotecas y hasta amanecederos en los que venden alcohol, expenden estupefacientes y hasta permiten el ingreso de menores de edad. La problemática de estos establecimientos, conocidos como 'sindicatos', ya es bien conocida en Bogotá, pero recientemente se ha librado una dura guerra para regularizarlos o cerrarlos.
Un operativo sin precedentes
En lo que va del año, las autoridades han ejecutado más de 2.400 operativos en toda la ciudad contra estos bares ilegales. La ofensiva se ha concentrado en las localidades donde más se ha denunciado este fenómeno, como Restrepo, donde se ha logrado una disminución del 86 % en el número de establecimientos que funcionan con esta fachada.
El impacto en la comunidad
Los operativos han sido clave para recuperar la tranquilidad en los barrios afectados. Vecinos de sectores como Restrepo, Teusaquillo y otras localidades han reportado una reducción en la venta de estupefacientes y en los casos de ruido excesivo durante la madrugada.
Estos establecimientos no solo violan la ley, sino que ponen en riesgo la integridad de los jóvenes y la convivencia ciudadana. No vamos a parar hasta erradicar esta práctica ilegal.