El delantero colombiano Jackson Martínez volvió a acaparar todas las miradas durante un encuentro de exhibición disputado por las glorias del FC Porto, donde dejó en evidencia que mantiene intactos tanto su impecable estado físico como su letal olfato goleador.
Una tijera de época y potencia al ángulo
El momento cumbre de la jornada llegó con una maniobra plástica y acrobática: Martínez se elevó en el área para conectar un golazo de tijera que dejó perpleja a la zaga rival, recordando los años en los que fue uno de los artilleros más temidos de Europa. Minutos más tarde, el colombiano coronó su brillante actuación con una segunda anotación: un certero y potente derechazo que se incrustó en el ángulo, sellando la victoria del Porto y su boleto a la gran final del torneo.
Final desde los doce pasos
Gracias al impulso del atacante, el conjunto azul y blanco avanzó al partido decisivo frente a Casa Pia. Tras igualar 1-1 en el tiempo reglamentario, la suerte no acompañó al equipo de Martínez en la definición por penaltis, donde terminaron cediendo el título.
Pese al resultado final, el despliegue físico y técnico de Jackson reabrió el debate entre los aficionados sobre su vigencia sobre el césped, regalándole a la hinchada portuguesa una tarde repleta de magia y recuerdos dorados.