A dos días de la posesión presidencial, la seguridad se convirtió en el principal frente de trabajo de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional. En medio del complejo panorama de orden público que enfrenta el país, la cúpula de la Fuerza Pública se trasladó a Cali para inspeccionar en terreno el dispositivo que custodiará la ceremonia del próximo 7 de agosto, un evento que concentrará a las más altas autoridades del Estado, delegaciones internacionales y miles de asistentes.
Un operativo sin precedentes
La visita tiene como objetivo verificar los últimos detalles del esquema de protección diseñado para la jornada. De acuerdo con la información oficial, el planeamiento contempla una articulación entre autoridades nacionales, departamentales y municipales, así como el despliegue de capacidades terrestres, aéreas, fluviales y de vigilancia para prevenir, detectar y anticipar cualquier amenaza que pueda alterar el desarrollo de uno de los actos democráticos más importantes del país.
Además, desde ya se está coordinando la logística con los equipos de seguridad de las delegaciones internacionales que llegarán a la capital del Valle del Cauca.
11.326 efectivos para custodiar la ceremonia
El componente policial estará integrado por 6.326 uniformados más los 5.000 de las Fuerzas Militares, quienes asumirán la seguridad antes, durante y después de la posesión presidencial. El operativo reúne a todas las especialidades de la institución, entre ellas Protección y Servicios Especiales, Carabineros, Gaula, Inteligencia Policial y la Dirección de Investigación Criminal e Interpol, con el propósito de fortalecer las capacidades de prevención, vigilancia, control y reacción frente a cualquier eventualidad.
Inteligencia y reacción inmediata
El dispositivo no se limita a la presencia de uniformados en las calles. La estrategia incluye labores permanentes de inteligencia e investigación criminal para identificar riesgos con anticipación, monitorear posibles amenazas y verificar información que permita neutralizar cualquier intento de afectar la ceremonia.
Paralelamente, los equipos de protección tendrán a su cargo la seguridad de los jefes de Estado, delegaciones oficiales e invitados especiales, mientras que el Gaula desarrollará acciones específicas para prevenir delitos como el secuestro y la extorsión.
- 6.326 policías y 5.000 militares desplegados.
- Incluye especialidades como Carabineros, Gaula e Inteligencia Policial.
- Reserva estratégica con comandos Copes y Jungla.
- Coordinación con delegaciones internacionales.
Dentro del esquema también se dispuso una reserva estratégica conformada por capacidades altamente especializadas. Comandos como Copes y Jungla permanecerán disponibles para responder de manera inmediata ante cualquier situación que requiera intervención, bajo los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad y respeto por los derechos humanos.