La yuca, el cultivo de mayor extensión en el Caribe colombiano, presente en miles de hectáreas y base de la gastronomía regional, enfrenta una crisis de escasez que golpea a Barranquilla. El tubérculo, que mueve la economía de centenares de familias campesinas, escasea en mercados y tiendas, afectando directamente a los fabricantes de bollos, un producto tradicional de la región.
Las causas detrás de la crisis
Expertos atribuyen la situación a una combinación de factores estructurales: baja tecnificación en los cultivos, excesiva intermediación en la cadena de comercialización y elevados costos logísticos. Estos elementos han reducido la oferta del tubérculo y disparado su precio, obligando a los pequeños productores a disminuir la elaboración del bollo de yuca.
La escasez no solo afecta a los consumidores, sino que pone en riesgo una tradición culinaria que es seña de identidad del Caribe colombiano. Mientras tanto, los agricultores claman por políticas que fomenten la tecnificación y reduzcan la intermediación para estabilizar el mercado.