El fenómeno climático El Niño se intensificará con un 'episodio fuerte' entre julio y septiembre de 2026, lo que aumenta la probabilidad de olas de calor, sequías y lluvias intensas en gran parte del mundo, advirtió la ONU este viernes 3 de julio de 2026.
Un fenómeno que se acelera
Este fenómeno natural eleva la temperatura del agua en el centro y el este del Pacífico ecuatorial, modificando a escala mundial los patrones de vientos, presión y precipitaciones. Suele producirse cada dos a siete años y dura aproximadamente entre nueve y doce meses, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Ya se observan condiciones características de un episodio de El Niño, y se prevé que se intensifiquen rápidamente hasta convertirse en un episodio fuerte. Esto aumentará las probabilidades de sequías y lluvias intensas, así como el riesgo de olas de calor terrestres y marinas en muchas regiones del mundo.
Nivel 3 en una escala de 4
El boletín de la OMM señala que ya se dan condiciones de El Niño en el Pacífico tropical y evolucionará rápidamente hacia un episodio fuerte entre julio y septiembre, correspondiente al nivel 3 en una escala de 4. Esta nueva actualización completa la publicada el 2 de junio por la OMM, que anunciaba la inminencia de un episodio de El Niño.
Pocos días después, el 11 de junio, la Agencia estadounidense de Observación Oceánica y Atmosférica (NOAA) confirmó que el fenómeno comenzó en mayo. Perú ya ha tomado medidas con casi 800 municipios en estado de emergencia ante el 'peligro inminente' de intensas lluvias. Más de 9,3 millones de personas en el país sudamericano se encuentran expuestas a un nivel de riesgo muy alto por inundaciones y deslizamientos asociados a El Niño, según el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred).
Impacto global y proyecciones
Según la OMM, las previsiones de los principales centros del mundo advierten de un aumento constante y significativo de las temperaturas oceánicas en el centro y el este del Pacífico ecuatorial. 'Se espera que las anomalías medias estacionales de la temperatura de la superficie del mar superen los 2 °C en regiones clave de vigilancia', alerta la agencia. Como los modelos de predicción coinciden, el nivel de confianza de las proyecciones es alto, según la OMM.
El Niño debería seguir fortaleciéndose de septiembre a noviembre, añade. La probabilidad de que las temperaturas sean superiores a la media en la mayoría de las zonas continentales y en casi todas las áreas pobladas fuera de las regiones polares es sumamente elevada, explica el boletín.
Lluvias y sequías contrastadas
- Más precipitaciones de lo normal en el centro y el este del Pacífico ecuatorial.
- Menos precipitaciones en el océano Índico tropical, el subcontinente indio y gran parte de Australia.
- Precipitaciones inferiores a lo normal en el Caribe, el noroeste de Sudamérica y algunas regiones de Centroamérica.
- Condiciones más húmedas de lo habitual en el suroeste de Estados Unidos.
- En Europa, contraste norte-sur: más lluvias en el sur y menos en el norte, aunque las previsiones allí son menos fiables.
El último episodio de El Niño, en 2023 y 2024, convirtió esos años en los dos más cálidos jamás registrados en el mundo.