Mientras miles de uniformados fueron desplegados para garantizar la seguridad física de los puestos de votación, otro frente de monitoreo se activó de manera paralela durante la jornada electoral: el escenario digital. Desde el Puesto de Mando Unificado (PMU), la Policía mantiene en funcionamiento un grupo especializado encargado de rastrear amenazas, discursos violentos y posibles acciones que puedan afectar el desarrollo de los comicios a través de plataformas digitales y redes sociales.
Se ha implementado un grupo especial para detectar todo tipo de hecho o situación que vaya a afectar nuestros eventos electorales. Hasta el día de ayer tenemos 245 eventos violentos, los cuales han sido atendidos junto con la Fiscalía General de la Nación. Se han abierto las respectivas noticias criminales con el fin de judicializar a aquellas personas que están intentando generar algún hecho que afecte estos procesos.
La cifra reportada por la Policía no hace referencia a ataques físicos ni a alteraciones en los puestos de votación. Se trata, principalmente, de publicaciones, mensajes y contenidos difundidos en entornos digitales que, según las autoridades, contienen elementos de agresión, amenazas o llamados a la violencia dirigidos contra candidatos, comunidades o actores relacionados con el proceso electoral.
Pese a ese panorama de vigilancia permanente en las redes, la institución aseguró que durante las primeras horas de este domingo no se han registrado incidentes que comprometan la infraestructura tecnológica ni los sistemas asociados a la jornada electoral. El seguimiento se mantiene en tiempo real desde los centros de monitoreo habilitados para esta segunda vuelta presidencial.
Hemos amanecido con una sintonía de cada una de nuestras actividades propias del servicio y del despliegue total en los eventos electorales. También en los acompañamientos que se están haciendo a la Registraduría y no se ha presentado hasta ahora un evento por parte de la ciberseguridad.
La vigilancia digital se suma así a las medidas de seguridad desplegadas en todo el país durante la jornada electoral, en una estrategia que busca anticipar riesgos tanto en el terreno como en el espacio virtual, donde la circulación de mensajes, convocatorias y contenidos se ha convertido en uno de los focos de atención para las autoridades.