Un cambio de vida dedicado a la escritura
María Folguera, escritora y gestora cultural madrileña, comparte cómo su nueva etapa dedicada a la escritura representa más que un paréntesis en su vida, sino un cambio profundo. En su ensayo 'La prisa y la espera', explora el proceso creativo como una forma de temporalidad diferente, alejada del ritmo frenético del trabajo de oficina.
Invocando la inspiración con sencillez
Para Folguera, la inspiración no siempre llega cuando se la requiere, pero puede ser convocada con prácticas simples: salir a la calle, escuchar conversaciones ajenas, explorar etimologías o realizar tareas cotidianas como fregar los platos para dejar que la mente repose y las ideas surjan.
Lecturas que marcaron su camino
- De lectora: los libros infantiles de Roser Capdevila, Adela Turín y Elena Fortún.
- De escritora: los poemas de Gloria Fuertes, y en la adolescencia, 'A sangre fría' de Capote, 'Cumbres borrascosas' de Emily Brontë y 'El tiempo de las cerezas' de Montserrat Roig.
La crítica y la toxicidad en los comentarios digitales
“Creo que todas las secciones de comentarios deberían pasar a llamarse directamente ‘Desprecios’, porque es lo que principalmente se hace allí.”
Folguera señala la negatividad de los comentarios al final de los artículos en prensa, indicando que la mayoría de ellos son desprecios y falta de respeto hacia el trabajo cultural.
Preferencias culturales y personales
- Libro actual: 'Se vive y se traduce' de Laura Wittner.
- Libro no terminado: 'Mi año de descanso y relajación' de Ottessa Moshfegh.
- Canción autorretrato: 'Con los ojos en paz' de Cecilia.
- Canción en bucle: temas de salsa de Nathy Peluso.
- Película favorita vista muchas veces: 'Con faldas y a lo loco' de Billy Wilder.
- Serie vista del tirón: 'The Studio' de Seth Rogen.
- Museo ideal para vivir: exposición de Isabel Quintanilla en el Museo Thyssen.
- Placer cultural culpable: ojear reportajes de casas de lujo en la revista ¡Hola! sin comprarla.
Reflexiones sobre la vida y el trabajo
Folguera critica la sobrevaloración social del ajetreo y la agenda repleta, y confiesa que, si no fuera escritora, le gustaría ser acróbata en cama elástica, aunque reconoce que es una fantasía difícil de concretar.
También destaca un acontecimiento histórico favorito: el momento en el Paleolítico en que alguien descubrió que un huevo cocido sobre una piedra caliente era delicioso, marcando un paso importante en la historia culinaria humana.