Una investigación impulsada por el Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA) busca responder si las nanopartículas obtenidas de plantas pueden combinarse con nanopartículas magnéticas para desarrollar nuevas alternativas terapéuticas frente al cáncer. El trabajo forma parte del proyecto europeo EMERGE, financiado por la Unión Europea dentro del programa Horizon Europe.
El estudio se centra en el uso combinado de nanopartículas y nanomensajeros obtenidos de plantas para desarrollar estrategias para el tratamiento del cáncer. Este enfoque innovador podría revolucionar la forma en que se abordan las terapias oncológicas, ofreciendo nuevas esperanzas a pacientes y profesionales de la salud.