Las fuertes lluvias registradas en Barranquilla volvieron a poner bajo la lupa las obras de modernización del Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz. Las filtraciones de agua reportadas en la nueva zona de llegadas nacionales reavivaron las críticas sobre las obras recientemente entregadas, generando un fuerte pronunciamiento de la Veeduría.
El agua que no para: filtraciones en plena zona de llegadas
De acuerdo con denuncias ciudadanas y registros en redes sociales, durante los aguaceros de los últimos días se evidenciaron goteras y escurrimientos de agua en áreas clave del terminal aéreo, justo en los espacios que habían sido renovados como parte del plan de modernización. La situación provocó incomodidad entre los pasajeros y encendió las alarmas sobre la calidad de los trabajos ejecutados.
La Veeduría señala fallas operativas y retrasos
La Veeduría Ciudadana, organismo de control social, no solo cuestionó las filtraciones, sino que también alertó sobre otros problemas estructurales y operativos. Entre los señalamientos destacan retrasos en otras obras pendientes, fallas en los sistemas de drenaje y dificultades en los muelles de abordaje, lo que pone en entredicho la eficacia de las inversiones realizadas en el aeropuerto.
Las filtraciones evidencian que las obras entregadas no cumplen con los estándares mínimos de calidad. La comunidad espera respuestas y soluciones inmediatas, no más promesas.
Un llamado a la transparencia y a la acción
Ante el panorama, la Veeduría hizo un llamado a las autoridades aeroportuarias y a la concesión encargada de la modernización para que rindan cuentas de manera clara y oportuna. Se espera que en los próximos días se emita un informe detallado sobre el estado real de las obras y las medidas correctivas que se adoptarán para garantizar la seguridad y comodidad de los usuarios.