Un giro inesperado en la investigación
La muerte de Isak Andic, fundador del gigante textil Mango, ha dado un nuevo vuelco. Según el informe policial de los Mossos d'Esquadra, el empresario no estaba usando su teléfono móvil en el momento de la caída, lo que descarta la hipótesis inicial de que se hubiera distraído y precipitado accidentalmente. El celular no registró ningún movimiento antes del fatal desenlace.
Las contradicciones del hijo, bajo la lupa
La investigación se centra ahora en las contradicciones de Jonathan Andic, hijo del fundador, quien está acusado de homicidio. La defensa del joven ha asegurado que los mensajes en los que hablaba de 'matar' a su padre eran una 'metáfora', pero el nuevo informe policial debilita esa versión.
La defensa de Jonathan Andic asegura que los mensajes sobre 'matar' a su padre se tratan de una 'metáfora'.
Las autoridades continúan analizando las pruebas para esclarecer los hechos ocurridos en la residencia familiar. El caso ha generado gran conmoción en el mundo empresarial y en la opinión pública.