Mientras el conflicto armado continúa dejando desplazamientos masivos y las emergencias climáticas golpean con fuerza a varias regiones del país, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) puso en marcha una de sus intervenciones humanitarias más amplias de los últimos meses.
Una respuesta integral para múltiples crisis
La estrategia contempla atender a cerca de 83.000 personas en 52 municipios de 11 departamentos, donde las necesidades más urgentes ya no se limitan al acceso a alimentos, sino que abarcan protección, salud, alojamiento temporal y atención psicosocial para comunidades que enfrentan múltiples crisis al mismo tiempo.
Durante seis meses, la respuesta beneficiará a personas desplazadas, migrantes, comunidades confinadas o con movilidad restringida, así como a comunidades de acogida afectadas por desastres. Además, se estima que otras 20.000 personas se beneficiarán indirectamente de la intervención.
Más allá de la ayuda inmediata
Más allá de la entrega de ayuda inmediata, la apuesta busca responder a las consecuencias que deja la combinación entre conflicto armado y desastres naturales. El programa facilitará el acceso a atención médica y apoyo psicosocial, fortalecerá la capacidad de las instituciones de salud para enfrentar emergencias y brotes epidemiológicos, distribuirá elementos de agua, saneamiento e higiene y mejorará las condiciones de los alojamientos temporales destinados a quienes han debido abandonar sus hogares.
Protección de los más vulnerables
Uno de los componentes más sensibles de la estrategia está enfocado en la protección de las personas con mayor nivel de vulnerabilidad. La OIM priorizará la atención de niños, niñas y adolescentes no acompañados, sobrevivientes de violencia basada en género, víctimas de trata de personas y población migrante, grupos que con frecuencia quedan expuestos a nuevos riesgos tras los desplazamientos forzados o las emergencias naturales.
Rapidez en la respuesta: la clave del éxito
La rapidez en la respuesta será uno de los factores determinantes del proyecto. Para ello, la organización utilizará su Matriz de Seguimiento del Desplazamiento (DTM), una herramienta que permite identificar las necesidades más urgentes entre 48 y 72 horas después de una emergencia. Ese diagnóstico temprano facilita el envío oportuno de asistencia, incluso hacia territorios de difícil acceso donde las condiciones de seguridad suelen retrasar la llegada de ayuda humanitaria.
Primeros resultados de la intervención
Aunque el plan apenas comienza, los primeros resultados ya muestran el alcance de la intervención. La OIM ha respondido a emergencias por inundaciones y desplazamientos ocasionados por la violencia en Norte de Santander, Nariño, Putumayo, Córdoba, Caquetá, Antioquia y Chocó, donde ha entregado más de 5.000 kits de asistencia humanitaria con elementos de higiene, hábitat, menaje y apoyo comunitario. Paralelamente, equipos de la organización realizaron misiones en Cauca para priorizar mejoras en albergues temporales destinados a las familias afectadas.