El cielo nocturno fue testigo de un evento sin precedentes: parte de un cohete de SpaceX, del tamaño aproximado de un autobús, se estrelló contra la Luna. El impacto, que ocurrió alrededor de las 06:35 GMT del miércoles, fue confirmado por el Observatorio Europeo Austral (ESO) mediante su Very Large Telescope en Chile, que detectó una nube de escombros y gas tras la colisión.
Un impacto que no fue accidental, pero sí no intencional
La segunda etapa del cohete Falcon 9, que despegó en enero de 2025 con dos módulos de alunizaje, permaneció en el espacio después de que su propulsor regresara a la Tierra. Aunque SpaceX suele realizar maniobras para asegurar que estas etapas sean seguras, en esta ocasión la trayectoria del cohete hizo que el impacto fuera inevitable, según explicaron los científicos.
- La colisión ocurrió a una velocidad de 8.690 km/h, dejando un cráter en la superficie lunar.
- El Very Large Telescope detectó 'líneas espectrales' de sodio y litio en la nube de impacto, que duró entre 5 y 10 minutos.
- El sodio probablemente provino del suelo lunar, mientras que el litio podría ser del propio cohete, según el ESO.
Puedo confirmar que el impacto se produjo
Benjamin Fernando, del Laboratorio Nacional de Los Álamos en Nuevo México, confirmó a la AFP el impacto. Aunque el evento no representa ningún peligro para la Tierra, la NASA y otras agencias espaciales esperan documentar el cráter para entender mejor los desechos espaciales en órbita lunar, un tema clave para las futuras misiones humanas permanentes en la Luna.
El impacto en la exploración lunar
La Luna soporta habitualmente impactos de meteoroides, pero las colisiones artificiales son menos frecuentes. Este evento subraya la importancia de monitorear los desechos espaciales, especialmente mientras la NASA planea establecer una presencia humana sostenida en nuestro satélite natural. Los datos recopilados por el ESO y otras agencias serán fundamentales para futuras misiones.