Los cepillos para el cabello forman parte de la rutina diaria de millones de personas, pero pocas veces reciben la misma atención en materia de limpieza que otros elementos de cuidado personal, como las brochas de maquillaje. Sin embargo, mantenerlos limpios puede ser clave para la salud del cabello y del cuero cabelludo.
Según explica la experta en limpieza Leticia Pérez, un cepillo sucio puede convertirse en uno de los factores que afectan la sensación de limpieza del cabello. 'Si notas que cada vez te dura menos el pelo limpio puede ser por varias razones: cambios en la alimentación, una rutina de lavado inadecuada, el uso de productos incorrectos, el estrés o porque tu cepillo del pelo está sucio', señala.
Con el uso diario, entre las cerdas de los cepillos se acumulan cabellos, polvo, restos de productos capilares, grasa procedente del cuero cabelludo, células muertas e incluso humedad. Todos estos residuos terminan adhiriéndose al cepillo y pueden volver al cabello cada vez que se utiliza.
El primer paso: retirar los cabellos acumulados
Antes de comenzar cualquier proceso de limpieza, es importante eliminar todos los cabellos atrapados entre las cerdas. Para facilitar esta tarea, Pérez recomienda utilizar un peine, que permite desprender los mechones acumulados de manera rápida y eficaz. Una vez retirados los pelos, el cepillo estará listo para una limpieza más profunda.
Cómo desinfectar y limpiar el cepillo
El método propuesto por la experta consiste en colocar los cepillos dentro de un recipiente pequeño y añadir varias gotas de aceites esenciales. Entre los que recomienda se encuentran el aceite esencial de limón, el aceite de árbol de té y una mezcla purificadora destinada a reforzar la limpieza.
Posteriormente, se debe espolvorear una cantidad generosa de bicarbonato de sodio sobre los cepillos y añadir un chorro de vinagre blanco de limpieza. La combinación de ambos ingredientes genera una reacción efervescente que ayuda a desprender parte de la suciedad acumulada.
El remojo, una parte fundamental del proceso
Después de añadir los productos de limpieza, el siguiente paso consiste en cubrir completamente los cepillos con agua muy caliente y dejarlos en remojo durante aproximadamente 30 minutos. Este tiempo permite que los residuos de grasa, polvo y productos capilares se desprendan con mayor facilidad de las cerdas y de la base del cepillo.
Qué hacer si todavía queda suciedad
Tras el remojo, conviene revisar el estado del cepillo. Si aún quedan restos visibles entre las cerdas, la especialista aconseja utilizar un cepillo de dientes viejo junto con un poco de jabón de Marsella para frotar cuidadosamente las zonas más difíciles. Este paso ayuda a eliminar la suciedad incrustada que no se desprende únicamente con el remojo.
El secado también es importante
Una vez finalizada la limpieza, los cepillos deben enjuagarse con agua limpia para retirar cualquier residuo de los productos utilizados. Después, se recomienda secarlos completamente sobre un paño de microfibra limpio y seco. Para quienes necesitan utilizarlos rápidamente, también es posible acelerar el proceso utilizando un secador de cabello, siempre procurando que no quede humedad atrapada en las cerdas o en la base del cepillo.
La limpieza periódica de los cepillos no solo mejora su apariencia, sino que también ayuda a evitar la acumulación de residuos que pueden volver al cabello durante el peinado. Con unos pocos ingredientes y menos de una hora de trabajo, es posible mantener estos accesorios en mejores condiciones y prolongar su vida útil.