Un miedo que se paga cada semana
Durante cinco años, el miedo se ha convertido en un costo más para quienes viven de la comercialización de carne en los alrededores del frigorífico Guadalupe, en la localidad de Tunjuelito. Antes de abrir sus negocios o instalar sus puestos de venta, muchos comerciantes aseguran que deben separar parte de sus ingresos para pagar una extorsión que, según denuncian, les exige una organización criminal para permitirles seguir trabajando.
La historia salió a la luz este jueves 2 de julio, cuando decenas de comerciantes realizaron un bloqueo sobre la Autopista Sur para exigir una intervención urgente de las autoridades. Sin embargo, detrás de la protesta hay una realidad que, afirman, lleva cerca de cinco años golpeando al sector y que hasta ahora no ha encontrado una respuesta efectiva.
El cabecilla que opera desde la cárcel
Los comerciantes consultados por EL TIEMPO coinciden en señalar que las extorsiones serían dirigidas por un hombre que permanece privado de la libertad. Aunque ninguno conoce con certeza desde qué centro penitenciario estaría operando, aseguran que mantiene comunicación permanente con varios colaboradores que permanecen en la zona y son los encargados de recaudar el dinero, identificar a quienes se niegan a pagar y transmitir las amenazas.
- El cobro asciende a 30.000 pesos semanales por comerciante.
- La estructura incluye a carniceros, transportadores y vendedores informales.
- Las amenazas se extienden a las familias de los comerciantes.
"Aquí todos sabemos cómo funciona. Cobran cada semana y el que no paga empieza a recibir llamadas, amenazas o visitas. Ya nadie siente que puede trabajar tranquilo".
Dos asesinatos que marcaron un antes y un después
El temor aumentó aún más, afirman, después de que dos comerciantes fueran asesinados, presuntamente tras negarse a pagar las llamadas 'vacunas'. Aunque las circunstancias de esos homicidios hacen parte de investigaciones judiciales, para quienes trabajan en la zona esos hechos marcaron un antes y un después.
"Después de lo que pasó con esos compañeros nadie volvió a pensar que las amenazas eran solo palabras. Aquí todos entendimos que podían cumplirlas".
Una protesta que paralizó la Autopista Sur
La desesperación llevó a los comerciantes a bloquear desde las primeras horas de este jueves la Autopista Sur, una protesta que provocó una fuerte congestión vehicular y obligó a suspender temporalmente la operación de 11 estaciones de TransMilenio, cuatro de ellas en Soacha. Miles de usuarios tuvieron que caminar para continuar sus recorridos mientras los manifestantes exigían la presencia del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA).
Hacia las 9 de la mañana, tras varias horas de manifestación, integrantes del GAULA de la Policía llegaron al lugar, sostuvieron reuniones con varios comerciantes y escucharon nuevamente las denuncias relacionadas con las presuntas extorsiones. Los afectados esperan que esta vez las investigaciones permitan identificar plenamente la estructura que, según afirman, opera desde la cárcel y mantiene sometidos a decenas de trabajadores del sector.
El frigorífico se desmarca de las denuncias
Tras conocerse las denuncias, voceros del frigorífico Guadalupe precisaron que las personas afectadas no son trabajadores vinculados a la empresa ni los hechos denunciados corresponden a situaciones ocurridas dentro de la planta. Explicaron que quienes realizaron la protesta son carniceros, comerciantes y trabajadores independientes que desarrollan su actividad en los barrios y sectores ubicados frente y alrededor del frigorífico.
La compañía insistió en que las denuncias corresponden a comerciantes de los sectores aledaños que solicitan una mayor intervención de las autoridades frente a las presuntas extorsiones que, aseguran, afectan desde hace varios años esa zona del sur de Bogotá.