La mañana del lunes 3 de agosto, los caleños amanecieron con un video que circula en redes sociales: un hombre construye un pequeño cerramiento alrededor del Monumento a la Resistencia. Las reacciones no se hicieron esperar. Mientras unos aseguran que se trata de una barricada para evitar que la edificación sea derribada, como lo había anunciado el entonces candidato Abelardo De La Espriella, otros consideran que es una obra de ornamentación para el acto político y cultural programado para el viernes 7 de agosto.
La voz de quien construye: más que política, bienestar
Rolando Quintero, politólogo y tecnólogo en electrónica, es uno de los responsables de la intervención. En diálogo con EL TIEMPO, explicó que su trabajo va más allá de lo político: incluye altas dosis de bienestar para las personas que transitan por esta concurrida zona del suroriente caleño, acompañado de un mensaje de reflexión orientado a respetar el diálogo y la diferencia.
Destruir es muy fácil. Quien quiera destruir esto, no necesita ni explosivos ni nada, puede venir tarde en la noche, en la madrugada —como por ahí han dicho que lo van a hacer—, con una volqueta. No necesita muchos metros de avance, y le mete un volquetazo ahí. Ya cimbra el monumento y toca destruirlo, así no lo tumbe el volquetazo.
La tensión por el futuro del monumento
Mientras en redes se encendía la discusión por la intervención aledaña a la edificación, quedó evidenciada la tensión por el futuro de esta obra construida por la comunidad del sector, en el marco del paro nacional. La obra es adelantada por habitantes del sector de Puerto Rellena, y su destino sigue siendo incierto.