La selección uruguaya comenzó su camino en el Mundial 2026 con un empate 1-1 frente a Arabia Saudita en el Hard Rock Stadium de Miami. El partido, correspondiente a la primera fecha del Grupo H, dejó a la Celeste con sabor agridulce: dominó en varios tramos, pero falló en definición y sufrió en defensa.
Un primer tiempo para el olvido
Uruguay no encontró su juego en los primeros 45 minutos. La presión asfixiante que propone Marcelo Bielsa no funcionó, y Arabia Saudita aprovechó los espacios. A los 41 minutos, un rebote del arquero Muslera permitió que Alamri marcara el 1-0 para los sauditas, que se fueron al descanso con ventaja.
La reacción en el segundo tiempo
En la segunda mitad, Bielsa movió el banco: ingresaron Agustín Canobbio y Juan Manuel Sanabria. Uruguay mejoró, pero chocó contra el arquero rival y el palo. Ugarte estrelló un remate en el vertical. Finalmente, a los 80 minutos, Maximiliano Araújo recogió un rebote del arquero y empató el partido.
Uruguay tiene un seleccionador que ya sabe lo que es dirigir un equipo durante un Mundial. Bielsa lo hizo al frente de Argentina en 2002 y como técnico de Chile en 2010. En la Copa América 2024, llevó a Uruguay hasta el tercer puesto.
Las bajas que pesaron
La Celeste no pudo contar con Giorgian De Arrascaeta, su centrocampista más creativo, lesionado para los dos primeros partidos. Tampoco debutó Ronald Araújo, del Barcelona, por una molestia en el gemelo. Estas ausencias se notaron en la generación de juego.
Lo que viene para Uruguay
Uruguay deberá mejorar si quiere avanzar en el Grupo H. El próximo rival será Cabo Verde, el 21 de junio en Miami, y luego cerrará contra España, vigente campeona de Europa, el 26 de junio en Guadalajara. El empate deja a la Celeste con un punto, obligada a ganar los próximos partidos.