Jamundí concentra hasta 2.000 hectáreas de cultivos ilícitos
El corredor rural de Jamundí, que conecta con el norte del Cauca, es uno de los puntos estratégicos para grupos armados ilegales, especialmente disidentes de las Farc. Según datos oficiales, entre 2019 y 2024 los cultivos de coca en Jamundí han fluctuado entre 1.300 y 2.000 hectáreas, con un aumento significativo en los últimos años.
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) estima que el Valle del Cauca podría producir cerca de 20 toneladas de cocaína al año, de las cuales casi 11 toneladas corresponderían a Jamundí y municipios aledaños como Timba y Buenos Aires.
La gobernadora pide apoyo nacional para fortalecer la lucha antidrogas
“La descertificación por parte de Estados Unidos debe ser una alerta y un aliciente para mejorar la política antidrogas que tanto daño nos hace y le hace al mundo”, afirmó Dilian Francisca Toro, gobernadora del Valle del Cauca.
La mandataria resaltó la necesidad de fortalecer las capacidades de la Fuerza Pública y la inteligencia para implementar aspersión con glifosato, combinada con programas de sustitución de cultivos que ofrezcan alternativas lícitas a las comunidades. Propuso un plan piloto en Jamundí como modelo para contener la expansión de cultivos ilícitos.
“Si logramos ese piloto, vamos a estar más tranquilos”, agregó Toro, enfatizando que la aspersión debe ir acompañada de opciones económicas legales para los campesinos.
Además, la gobernadora destacó la urgencia de reconstruir la cooperación bilateral con Estados Unidos para garantizar recursos y apoyo en seguridad, con el fin de fortalecer la presencia estatal en las zonas más afectadas por el narcotráfico y la violencia.
La visión del alcalde de Cali sobre la descertificación
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, manifestó su preocupación por la descertificación de Colombia en la lucha antidrogas y resaltó la importancia de mantener buenas relaciones con Estados Unidos para proteger empleos y la economía local.
“Desde Cali trabajaremos hoy y siempre por la verdadera paz y seguridad para nuestro pueblo… La lucha sigue”, afirmó Eder, destacando que la ciudad alberga 250 multinacionales, de las cuales 60 son estadounidenses, y que el 30 % de sus exportaciones van hacia ese país.
Eder insistió en la necesidad de fortalecer la cooperación en seguridad ciudadana y ampliar las inversiones para atraer nuevas empresas y generar empleo, especialmente en un contexto donde la relación bilateral es clave para la estabilidad regional.
¿Cómo impactará el plan piloto en la seguridad y economía local?
La propuesta del Valle del Cauca abre un debate sobre la viabilidad del uso de glifosato en la aspersión aérea, tras años de controversias y prohibiciones, y plantea la importancia de combinar acciones militares con programas sociales para que las comunidades transiten hacia economías legales.
El éxito de este piloto en Jamundí podría sentar un precedente para otras regiones afectadas por cultivos ilícitos, pero dependerá de la articulación entre gobierno nacional, fuerzas de seguridad y cooperación internacional para enfrentar las estructuras criminales y garantizar el bienestar rural.