Explicativo Exclusivo suscriptores Volver de vacaciones sin ansiedad ni culpa: guía para cuidar el cuerpo y la menteExpertos explican cómo volver a una alimentación equilibrada, recuperar la piel y el cabello tras la exposición al sol y manejar el bajón emocional.Después de varios días de desconexión, lo más retador no es solo el cansancio que se siente al regresar a casa, sino también el bajón emocional. Foto: Getty ImagesLink Angie Tatiana Rodríguez BernalPERIODISTA07.04.2026 15:48 Actualizado: 07.04.2026 15:48 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Regresar de vacaciones, para muchos, puede ser un proceso complicado: la culpa por haber comido de más, el regreso a la rutina y el impacto que la exposición prolongada al sol, el agua salada y el cloro pudo tener en la piel y el cabello.Muchas personas prefieren viajar a destinos de sol y playa, como Cartagena o Santa Marta. Foto:iStock Asimismo, retomar la rutina después de varios días de descanso, como ocurre durante Semana Santa, puede ser un reto, ya que también implica enfrentar el bajón emocional que trae volver a las actividades laborales o académicas. En EL TIEMPO conversamos con expertos sobre recomendaciones para manejar adecuadamente este tipo de situaciones y así evitar la frustración que pueden generar.Regresar a una alimentación balanceadaDe acuerdo con Daniela Ovallos, nutricionista dietista de la Universidad de Pamplona, después de las vacaciones no es necesario hacer dietas ‘detox’ ni planes restrictivos para limpiar el organismo. “La evidencia disponible indica que este tipo de dietas no produce una desintoxicación real. Además, cuando la ingesta calórica baja demasiado, el cuerpo activa mecanismos de ahorro de energía que pueden favorecer el efecto rebote y la pérdida de masa muscular”, explica.Por el contrario, lo más recomendable es retomar la alimentación de forma gradual y equilibrada. Esto implica volver a horarios regulares, no saltarse comidas y preparar platos balanceados con verduras, frutas, proteínas magras, legumbres, cereales integrales y grasas saludables.“Este enfoque es más sostenible y ayuda a recuperar el orden sin someter al organismo a una restricción innecesaria”, asegura.La experta añade que la hidratación cumple un papel importante en la recuperación del cuerpo, pues el agua es clave para transportar nutrientes, regular la temperatura corporal y mantener el rendimiento físico y mental. “Beber suficiente agua ayuda a sentirse mejor después de unos días de exceso de azúcar, sal o alcohol”. Además, una buena hidratación puede contribuir a regular el apetito y facilitar la digestión.Ovallos sugiere que, durante los días posteriores a las vacaciones, se prioricen alimentos frescos y ricos en fibra. Por ejemplo, se podría combinar una porción de pollo, pescado o legumbres con vegetales y una fuente de carbohidrato integral.Es clave no intentar compensar con medidas extremas, como saltarse comidas, hacer ayunos prolongados o seguir dietas muy bajas en calorías. Esto puede aumentar el hambre, dificultar la adherencia a largo plazo y hacer que las personas coman más en la siguiente ingesta. “También es una falla frecuente eliminar grupos completos de alimentos, porque eso incrementa el riesgo de déficit nutricionales y de una relación complicada con la comida”, concluye.Recuperar la piel después de largas exposiciones al solMuchas personas prefieren viajar a destinos de sol y playa, como Cartagena, Santa Marta o San Andrés, en el país, o Curazao y Aruba a nivel internacional. Sin embargo, después de varios días de exposición solar, la piel puede sentirse cansada, tirante y seca.Miguel Mateo Cuervo López, dermatólogo del Hospital Alma Máter de Antioquia, explica que esta sensación puede variar según la exposición ambiental. Si se viajó a lugares más cálidos, probablemente hubo una alta exposición solar; mientras que, si la escapada fue a destinos más fríos, la piel puede resecarse.El uso del protector solar es fundamental. Foto:iStock En el primer caso, es probable que la piel esté más reactiva y aparezcan manchas. En este escenario, es clave mantener una buena hidratación con cremas humectantes y usar protector solar de forma constante. Si aparecen manchas, la recomendación es usar despigmentantes, pero Cuervo resalta la importancia de no utilizar ningún producto sin la recomendación de un profesional.Por otro lado, si la persona suspendió su rutina habitual durante el viaje y desea retomarla, la sugerencia es no iniciar de inmediato con todas las frecuencias y productos —como crema de noche, despigmentantes o antiarrugas—, sino adaptarla de forma progresiva. Otro consejo es esperar entre una y dos semanas antes de exfoliar la piel, para permitir su recuperación.Hidratar el cabello maltratado por cloroLa exposición al cloro o al agua salada puede maltratar el cabello, por lo que es probable que, al regresar, se sienta reseco. Para repararlo, el principal consejo es enfocarse en una hidratación intensiva y reducir el uso de calor, como planchas o secadores.Se recomienda usar champús suaves y fortificantes que contengan péptidos o proteínas que ayuden a fortalecer la fibra capilar, así como acondicionador y mascarillas nutritivas entre dos y tres veces por semana, dependiendo del caso, para devolverle al cabello la humedad perdida por el sol, el cloro y la sal.Cuervo, por su parte, subraya la importancia de hacer limpiezas profundas para eliminar las impurezas que quedan en el cuero cabelludo. “Todas las medidas dependen de la exposición que la persona haya tenido y del clima al que estuvo expuesta”, indica.Regresar a la rutina, ¿lo más difícil?Después de varios días de desconexión, lo más retador no es solo el cansancio que se siente al regresar a casa, sino también el bajón emocional y la dificultad de retomar la rutina, volver al trabajo y encontrar motivación.Diana Castañeda, docente de psicología de la Universidad Politécnico Grancolombiano, explica que es natural que, después de un periodo de descanso, el cerebro y el sistema en general retornen a un estado de calma. Por ello, es posible que días antes de retomar actividades se presenten nuevamente pensamientos intrusivos que pueden generar estrés y dificultades emocionales, como ansiedad, ira o irritabilidad.Para retomar la rutina de forma saludable, Castañeda señala que es fundamental iniciar, tanto desde lo cognitivo como desde lo conductual, un proceso de planificación que facilite el regreso a las actividades cotidianas. Por ejemplo, pensar en lo necesario para retornar al trabajo y definir cuáles son las tareas urgentes pendientes a las que se les debe dar prioridad.Nancy Martínez León, directora del Consultorio de Psicología de la Universidad El Bosque, agrega que una transición adecuada implica “volver a trabajar en los tres canales de respuesta del ser humano: el fisiológico, retomando los hábitos de sueño y alimentación que se habían alterado; el cognoscitivo, recordando la importancia del trabajo, la gratitud por este y la reconexión con las tareas que se habían dejado atrás; y el motor o comportamental, al retomar las rutinas, revisar el calendario, la programación de citas y priorizar las responsabilidades que se deben cumplir”. Para que sea manejable, se pueden desarrollar cronogramas y listas de chequeo. Por otro lado, es importante reconocer cuándo ese malestar o ‘bajón’ requiere atención. La anhedonia —la incapacidad para experimentar placer, interés o satisfacción en actividades que antes resultaban gratificantes— es un aspecto relevante, indica Castañeda. Si esto llega a suceder, se debe prestar atención.No se frustre si no logra organizar su mente de inmediato, pues, a veces, este proceso puede ser más largo y gradual, por lo que ser paciente y comprensivo consigo mismo puede ayudar a aliviar estas emociones.Isabella Carvajal, especialista en psicología clínica adscrita a Doctoralia, concluye que volver de vacaciones no implica solo retomar actividades; es también atravesar un proceso de reajuste emocional y mental. "Lejos de exigir una adaptación inmediata, conviene habilitar un regreso progresivo, con expectativas más flexibles y hábitos que prioricen el bienestar. Reconocer el 'bajón' como parte de este proceso, sin minimizarlo ni sobredimensionar, abre la posibilidad de transitarlo con mayor equilibrio", declara.ANGIE RODRÍGUEZ - PERIODISTA DE TENDENCIAS - @ANGS0614ANGROD@ELTIEMPO.COM Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Conforme a los criterios de Saber más Temas relacionadosTendenciasVacacionesBienestarExclusivo suscriptores SugerenciasBOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.Registrate